Si te gustan los sitios con encanto y las instituciones, ¡en París no te faltarán! Entre loscafés históricosy losrestaurantes excepcionales, hay mucho donde elegir. En Montmartre hay un local que destaca sobre los demás desde hace más de 150 años: Le Bon Bock. Entre su auténtico y sublime ambiente y su deliciosa carta, este local se ha ganado a pulso su reputación.
Le Bon Bock, el restaurante más antiguo de Montmartre
Fundado en 1879, Le Bon Bock siempre ha sido el lugar de encuentro de artistas y vecinos de Montmartre. Aquí, en su ambiente acogedor y cálido,todavía hoy se respira un suave aroma a nostalgia. Entre sus boiseries, sus frescos murales, sus candelabros repartidos por todas partes y sus cuadros, casi parece que estuvieras en el decorado de una película.

Por cierto, que haya tantos cuadros no es casualidad, ya que los artistas del barrio pagaban sus comidas a cambio de un lienzo. Y se puede decir que el restaurante tiene una colección impresionante. Punto de encuentro de los artistas desde siempre, los más grandes se cruzaban allí tomando una copa de absenta, la especialidad de la casa, como Van Gogh, Picasso o incluso Manet.
Podrás degustar los clásicos de la cocina francesa, como una magnífica costilla de ternera normanda para compartir, un pato a la suzette acompañado de patatas fundentes, o incluso el repollo a la crema con avellanas picadas de postre… Platos tradicionales reconfortantes, perfectamente elaborados, que satisfarán a los paladares más exigentes.

Entre su carta gourmet y su ambiente que nos recuerda al París de antaño, Le Bon Bock es sin duda uno de nuestros favoritos.