En el recodo de las calles adoquinadas de Montmartre, donde los pintores instalan sus caballetes en la plaza del Tertre, una fachada llama la atención: la de La Crémaillère 1900. Tras sus paneles de madera verde y sus vidrieras delicadamente decoradas, esta brasserie centenaria perpetúa el espíritu bohemio de Montmartre. Es un lugar para tomar una copa, cenar en la terraza, escuchar el piano… y, por qué no, seguir los pasos de una leyenda de la chanson francesa.
Un pilar de la historia de Montmartre
Antes de convertirse en brasserie, La Crémaillère fue librería y cremería. Vendía leche y queso, de donde procede su nombre.
En 1926, Charles y Antoine Marino transformaron el local en un establecimiento festivo. En aquella época, Montmartre seguía siendo un pueblo dentro de la ciudad. Los artistas acudían en masa, los cabarets competían entre sí y los cafés de París se convertían en puntos de encuentro de pintores, escritores y músicos. La Crémaillère se impone rápidamente como un lugar ineludible, a la vez acogedor y elegante.
La Crémaillère: una joya del Art Nouveau en París
Los hermanos Marino se esmeraron en conservar las vigas y la carpintería originales. Algunas de las pinturas murales, inspiradas en Alphonse Mucha, y las lámparas de estilo Belle Époque son aún visibles. Este tesoro se salvó en el último momento durante las sucesivas renovaciones. En la parte trasera hay un jardín privado: adoquines irregulares, castaños centenarios, una fuente Wallace, sillas de ratán… Si la Place du Tertre tiene su encanto, este pequeño rincón secreto, a menudo ignorado por los visitantes apresurados, parece aún más un decorado de película.
En un París donde el Art Nouveau se descubre a menudo en los museos o tras las ventanas de los edificios catalogados, La Crémaillère ofrece una experiencia viva y a la vez intemporal.
Un trampolín inesperado para una futura estrella
Pero la historia de la Crémaillère no es sólo arquitectónica, sino también musical. En los años 60, un joven rubio con gafas blancas se subió al pequeño escenario del cabaret de Montmartre. Era Michel Polnareff. Mucho antes de «La poupée qui fait non», ensayaba sus canciones ante un público compuesto por habitantes de Montmartre, pintores sin dinero y turistas curiosos.
Cocina tradicional francesa en un lugar que vive con los tiempos
En 1987, el establecimiento pasó a manos de Henri Boulard, un chef apasionado que se convirtió en su propietario. Perpetuó el espíritu original modernizando la carta y apostando por la animación musical.

Hoy en día, La Crémaillère 1900 ofrece cocina francesa tradicional con toques contemporáneos. Entre los clásicos destacan la sopa de cebolla gratinada y el Camembert asado con aceite de trufa. En cuanto a los platos principales, el boeuf bourguignon y el muslo de pato también hacen las delicias de los gourmets. El ambiente se mantiene fiel a la imagen de un Montmartre animado y acogedor. Los camareros llevan delantales negros y las risas de la terraza se mezclan con las melodías del piano. ¿Ha dicho bohemio?
La Crémaillère 1900: información práctica
📌 Dirección: 15 Place du Tertre, 75018 París.
⏱️ Horario: abierto todos los días de 8.00 a 24.00
🚇 Transporte: a dos pasos del Sacré-Cœur, en las estaciones de metro de Anvers (línea 2) o Abbesses (línea 12). El funicular facilita la subida.
