¡Quizás lo usen todos los días sin siquiera saberlo! Hace apenas 50 años, el RER A no se parecía a una estación anodina, gris y uniforme , sino a una estación ultracolorida, donde cada detalle, cada espacio tenía su importancia . Todo estaba pensado para la comodidad de los usuarios, pero también para que los trayectos fueran más intuitivos y agradables. Las formas y la estética marcada se asumían plenamente. ¡Una época que hoy parece muy lejana! Entonces, ¿por qué se abandonó un diseño tan acogedor?
RER A: un diseño muy colorido… en los años 70

Cabinas telefónicas rojas chillones, paredes pop, tiendas con formas redondeadas… En los años 70, los usuarios del RER A tenían la suerte de pasear por vestíbulos coloridos, que hoy nos parecen muy acogedores. En aquella época, la estación Auber fue confiada al ilustre arquitecto André Wogenscky, quien se divirtió rediseñando toda la estación para convertirla en un lugar de vida por derecho propio. Había un vestíbulo con un techo abovedado muy luminoso, tiendas con colores pop y formas redondeadas… Cada detalle tenía su importancia, como el color de las paredes, que indicaba de un vistazo la dirección (azul para el norte, naranja para el sur). Un auténtico viaje sensorial para los miles de usuarios.

¿Por qué el RER A perdió sus colores?
Pero entonces, ¿por qué se abandonaron el color y la audacia en favor de diseños mucho más depurados? Bueno… por una cuestión de coste. De hecho, con el paso de los años, el presupuesto destinado al diseño ha desaparecido claramente en favor del mantenimiento, la accesibilidad o la velocidad de los trenes, que deben estar siempre a la vanguardia para satisfacer a los numerosos viajeros. El diseño pretende ser más discreto, más sobrio y debe desaparecer en favor de la eficacia y la fiabilidad del transporte público. Y es una lástima, ya que los colores tienen un impacto realmente beneficioso en nuestra salud mental, sobre todo cuando pasamos tanto tiempo bajo tierra… ¡Esperamos que las próximas líneas de metro o RER sean más coloridas en el futuro! ¿Y tú, qué opinas?