Tanto en las terrazas parisinas como en los aperitivos en casa, el spritz podría tener un nuevo competidor que se reconoce por su color claro, sus hojas de menta y sus rodajas de lima: el Hugo Spritz. Más floral que su famoso primo naranja, este cóctel espumoso se prepara en unos minutos con muy pocos ingredientes.
El Hugo Spritz, un cóctel refrescante nacido en el norte de Italia
La creación del Hugo Spritz se suele atribuir al barman Roland Gruber, quien lo habría ideado en 2005 en el Tirol del Sur, una región italiana situada cerca de la frontera con Austria. Se dice que la primera versión llevaba sirope de melisa, que pronto se sustituyó por sirope o licor de flores de saúco, más fáciles de encontrar.
El Hugo no tiene ni el color naranja ni el amargor marcado del Spritz clásico. El saúco le aporta notas florales y ligeramente dulces, equilibradas por el frescor de la menta, la lima y las burbujas.
Ya muy extendido en el norte de Italia, Austria, Alemania y Suiza, ahora se está abriendo paso en las cartas de los bares mucho más allá de los Alpes. En 2026, varios medios anglosajones lo presentan incluso como uno de los principales candidatos al título de cóctel del verano.

La receta fácil del Hugo Spritz
Para preparar una copa, necesitas:
6 cl de prosecco u otro vino blanco espumoso;
4 cl de licor de flores de saúco;
6 cl de agua con gas;
unas hojas de menta fresca;
una rodaja o un gajo de lima;
una buena cantidad de cubitos de hielo.
Empieza llenando una copa grande de vino con cubitos de hielo. Vierte el prosecco y el agua con gas, y luego añade el licor de saúco. Remueve suavemente para que no se pierdan las burbujas. Remata con la menta y la lima.
La menta no hay que machacarla como en un mojito, ya que podrías liberar un sabor amargo. Basta con frotarla ligeramente entre las manos antes de ponerla en el vaso para despertar sus aromas.
Para una versión más ligera, puedes reducir la cantidad de licor y añadir más agua con gas. El sirope de saúco también te permite preparar un Hugo sin alcohol, sustituyendo el prosecco por un vino espumoso desalcoholizado. En cualquier caso, es mejor servir el cóctel enseguida: el Hugo Spritz debe mantenerse muy fresco, burbujeante y lleno de cubitos de hielo.