Con las vacaciones de fin de año a la vuelta de la esquina, hay quien sueña con la naturaleza. Pero, ¿por qué irse lejos si se puede estar cerca? La región de Île-de-France esconde magníficos tesoros naturales, como las gargantas de Franchard. Situadas en el corazón de Essonne, en el magnífico bosque de Fontainebleau, este encantador paraje es uno de los lugares favoritos de los excursionistas. Las rocas, con sus formas únicas, tardaron cientos de millones de años en formarse… Bienvenido al «Gran Cañón» de Île-de-France.
Las gargantas de Franchard: el Gran Cañón de Île-de-France
Se necesitaron varios millones de años para que se formaran estas rocas de arenisca de formas poéticas. Un paisaje único de curvas y relieves impresionantes que casi da la impresión de estar en otro mundo… A veces en la luna, a veces en un desierto o en el corazón de un bosque. Un panorama único y maravilloso se desplegará ante sus ojos.

No es de extrañar que las gargantas de Franchard sean uno de los rocódromos al aire libre preferidos por los amantes del deporte. No es raro cruzarse con algunos caminantes admirando la belleza de la zona a lo largo de sinuosos ríos y empinados senderos. Entre sus rocas se esconde otro secreto: una biodiversidad tan rica como intacta. Aquí, mariposas, pájaros, zorros y plantas raras viven en perfecta armonía, al abrigo del bullicio de la ciudad.

Es fácil imaginar a los druidas buscando plantas medicinales para tratar a los habitantes… Este lugar rezuma calma y tranquilidad, y le sorprenderá una y otra vez, desde el amanecer hasta la puesta de sol. Coja sus mejores zapatos de senderismo y láncese a la aventura en uno de los parajes naturales más encantadores de la región.