Si está harto de París y sueña con conocer el campo durante un fin de semana, hemos encontrado el pueblo más bonito de Europa. Y está en Bretaña. Diríjase a Pont-Croix, en Finistère. Un lugar pintoresco, lleno de encanto, que acaba de ser elegido «Mejor pueblo turístico» por la ONU. Con sus calles empedradas que conservan el encanto de antaño y sus casas de colores, Pont-Croix no le ha robado el título.
El mejor pueblo de Francia a dos pasos de París
Escondido en las profundidades del Finisterre, entre la bahía de Douarnenez y la punta del Raz, el pueblo de Pont-Croix no ha perdido nada de su encanto de antaño desde su surgimiento en los siglos XI-XII. Este pueblo medieval rezuma historia por todos sus rincones. Perfectamente conservado, sus casas de granito y sus calles empedradas le seducirán al instante. En esta clasificación, elaborada por la OMT (Organización Mundial del Turismo), no sólo se ha valorado la belleza del lugar. La conservación de los recursos naturales y culturales, así como las diversas apuestas por un turismo más sostenible, también han sido muy elogiadas.

Pont-Croix destacó por la excepcional conservación de su patrimonio, pero también por el desarrollo de un turismo ecorresponsable. Situado a orillas del río Goyen, el pueblo ofrece un cambio total de paisaje, lejos de las grandes ciudades turísticas de Bretaña. Se puede visitar su pueblo medieval reconstruido, que promete una verdadera zambullida en el tiempo, o meditar en su soberbia iglesia de Notre Dame de Roscudon. Con este nuevo título, no cabe duda de que el pueblo experimentará una afluencia de visitantes sin precedentes. No se pierda esta perla de Bretaña en su próximo fin de semana fuera de París.
Localización: Pont-Croix
Distancia: unas 4 horas en tren