Aunque todos conocemos bien Fontainebleau o Rambouillet, el bosque de Orleans sigue siendo una alternativa mucho más extensa, más salvaje y claramente menos previsible. Con cerca de 35 000 hectáreas, ostenta el título del bosque estatal más grande de Francia, un récord que ya basta para darle un aire de terreno de aventura a lo grande.
Un inmenso espacio verde con mil posibilidades
Su territorio se extiende a lo largo de varias decenas de kilómetros al norte del Loira, entre llanuras, claros, estanques y bosques. Los senderistas encuentran aquí una red de senderos ideal para alejarse rápidamente del ruido. Algunas rutas siguen los estanques, otras atraviesan largas avenidas forestales donde puedes caminar durante horas sin cruzarte con casi nadie. El estanque de la Vallée, cerca de Combreux, es uno de los rincones más apreciados para combinar un paseo, un pícnic y un descanso a orillas del agua.
En el corazón del bosque de Orleans también hay una biodiversidad extraordinaria. Ciervos, corzos, jabalíes, aves rapaces y anfibios disfrutan de este precioso espacio y de la diversidad de sus paisajes. Más de mil puntos de agua salpican el macizo, un detalle bastante poco común en un bosque de este tamaño y muy valioso para la fauna local.

Explotado durante mucho tiempo por su madera, la caza y las necesidades de la realeza, el bosque aún conserva las huellas de su pasado a través de sus caminos y sus antiguas fincas. Aquí se camina por un paisaje moldeado tanto por la naturaleza como por varios siglos de ordenación.
Desde París, es fácil organizar una escapada de un día o un fin de semana. En tren hasta Orléans o Montargis, y luego en coche o en bici, según la zona. Si quieres alargar la escapada, también puedes combinar el bosque con los pueblos del Loiret, a orillas del Loira o junto al canal de Orléans.
Por su inmensidad, su tranquilidad o sus numerosas opciones para pasear, el bosque de Orleans es la escapada perfecta para los parisinos que echan de menos la naturaleza.
📍Lugar: Bosque de Orleans