A unos treinta kilómetros al este de París, el bosque de Ferrières constituye uno de los grandes pulmones verdes de la región. Este macizo forestal de casi 3200 hectáreas se extiende por varios municipios de Sena y Marne, entre ellos Ferrières-en-Brie, Pontcarré o Bussy-Saint-Georges.
Un bosque perfecto para una excursión primaveral
El bosque forma parte del gran cinturón forestal que rodea el este de París. Junto con el cercano bosque de Armainvilliers, constituye el espacio forestal más extenso de esta parte de Île-de-France. El paisaje es bastante típico de la meseta de Brie. El relieve es suave, los caminos son numerosos y el sotobosque alterna robles, fresnos y otras especies locales.
El bosque también cuenta con varias zonas húmedas y charcas que atraen a una fauna bastante rica. En él se pueden encontrar aves, pequeños mamíferos e incluso diferentes especies de insectos que disfrutan de este entorno protegido. Para los senderistas, el lugar es especialmente agradable, ya que está atravesado por numerosos caminos forestales. Algunas de estas vías se remontan a varios siglos atrás y dibujan una geometría muy característica en el bosque.
El bosque de Ferrières es hoy en día muy frecuentado por los amantes de la naturaleza. Los caminos permiten dar largos paseos a pie, pero también salir en bicicleta o incluso a caballo por algunas pistas. Varias rutas de senderismo atraviesan el macizo, entre ellas algunos circuitos bastante accesibles que se pueden recorrer en dos o tres horas. La mayoría de los recorridos están completamente sombreados, lo que los convierte en un destino especialmente agradable durante los días calurosos. Algunas zonas también son conocidas por los aficionados a la recolección en otoño, especialmente de setas.
Durante mucho tiempo, el bosque perteneció a diferentes comunidades religiosas antes de pasar a manos de la familia Rothschild en el siglo XIX. En 1973, la región de Île-de-France finalmente compró el macizo para preservarlo y abrirlo al público. Desde entonces, está gestionado por la Agencia de Espacios Verdes de la región y forma parte de los grandes espacios naturales accesibles para los habitantes de Île-de-France.
Hoy en día, el bosque de Ferrières sigue siendo uno de los lugares más agradables para disfrutar de una escapada al verde cerca de la capital. Sus senderos sombreados, sus paisajes tranquilos y sus kilómetros de caminos lo convierten en un lugar ideal para una excursión improvisada, una salida en bicicleta o simplemente un paseo lejos del bullicio urbano. A menos de una hora de París, es una de esas escapadas a la naturaleza que permiten cambiar completamente de ambiente sin alejarse mucho.
📍Bosque de Ferrières – Sena y Marne
