Es imposible pensar en Reims sin pensar inmediatamente en su catedral. Situada en el corazón de la ciudad, esta increíble construcción es uno de esos monumentos que se reconocen a primera vista. Monumental, ricamente esculpida y cargada de historia, es una de las obras maestras absolutas de la arquitectura gótica francesa y un poderoso símbolo del poder real.
Una de las catedrales más importantes de Francia, a 40 minutos en tren de París
La construcción del monumento comenzó a principios del siglo XIII, después de que un incendio destruyera el edificio anterior. Muy pronto, la obra adquirió una envergadura excepcional. El objetivo era claro: construir una catedral digna del papel de Reims, la ciudad donde se coronaba a los reyes de Francia. Durante casi ocho siglos, de Clodoveo a Carlos X, los soberanos fueron coronados aquí, haciendo de este lugar un pilar de la historia de Francia.
Más de dos mil estatuas adornan la fachada de la catedral, entre ellas el famoso Ángel Sonriente, que se ha convertido en uno de los símbolos de Reims. Los portales representan escenas bíblicas con un impresionante sentido del detalle. En el interior, la nave revela proporciones espectaculares. La altura de las bóvedas, la regularidad de los pilares y la luz filtrada por las vidrieras crean una atmósfera increíble. Gran parte de las vidrieras medievales han sobrevivido a los siglos, completadas en el siglo XX por creaciones contemporáneas, en particular las de Marc Chagall, para dar un toque de modernidad.
Sin embargo, la catedral de Reims ha sufrido algunos contratiempos a lo largo de los años. Gravemente dañada durante la Primera Guerra Mundial, se convirtió en un símbolo internacional de la destrucción del patrimonio. Las largas campañas de restauración llevadas a cabo en el siglo XX le devolvieron su esplendor y preservaron su identidad.
Hoy en día, la catedral sigue siendo el centro de la vida de Reims. Durante todo el año se celebran aquí oficios religiosos, conciertos y grandes ceremonias. Su ubicación, a dos pasos de las calles comerciales y de las bodegas de champán, la convierte en un lugar de visita obligada para todos los que recorren la ciudad. Fácilmente accesible desde París, la catedral de Notre-Dame de Reims es una combinación única de arquitectura, historia y patrimonio.
📍Catedral de Reims – Plaza del Cardenal Luçon – Reims

