En el corazón de Montmartre, la calle de l’Abreuvoir es uno de esos lugares que te dan inmediatamente la sensación de estar fuera de París. Situada en el distrito 18, entre la calle Girardon y la plaza Dalida, esta pequeña calle empedrada serpentea entre fachadas antiguas y muros cubiertos de vegetación. El entorno, que se ha conservado relativamente bien, contrasta con el bullicio de las calles vecinas.
En Montmartre, una calle encantadora y emblemática
La historia del lugar se remonta a la época en que Montmartre aún era un pueblo independiente. La calle debe su nombre a un abrevadero que había antiguamente cerca, utilizado para que bebieran los animales. Con el paso del tiempo, el barrio se urbanizó, pero esta pequeña calle ha conservado su carácter rural, con sus adoquines, sus casas bajas y su ambiente tranquilo.

Uno de los elementos más conocidos de la calle es sin duda la Maison Rose, fácilmente reconocible entre tantas otras por su fachada. Este edificio, que se ha convertido en un símbolo de Montmartre, fue frecuentado por varios artistas a principios del siglo XX. Hoy en día contribuye al encanto del lugar y es a menudo fotografiado por los paseantes que suben hacia la colina.
La calle también ofrece una perspectiva interesante sobre los viñedos de Montmartre y los jardines cercanos. Desde ciertos puntos, se divisa la silueta del Sagrado Corazón que domina la colina. Esta mezcla de arquitectura, vegetación y relieve le da a la calle un aspecto casi cinematográfico.

A pesar de su popularidad, la rue de l’Abreuvoir conserva un ambiente relativamente tranquilo, sobre todo a primera hora de la mañana o entre semana. La gente viene aquí a pasear, hacer fotos o simplemente disfrutar de un momento de tranquilidad.
Con sus adoquines, sus fachadas de colores y su historia ligada al Montmartre de antaño, la calle de l’Abreuvoir sigue siendo uno de los paseos más agradables de la colina.
📍Rue de l’Abreuvoir, 75018