¿Desayunar en París y almorzar en Tokio el mismo día sin pasar medio día en un avión? La idea todavía parece sacada de la ciencia ficción, pero podría convertirse poco a poco en una realidad. En Japón, los investigadores están trabajando actualmente en un avión hipersónico que pretende reducir drásticamente los tiempos de viaje entre continentes. A largo plazo, el objetivo sería conectar París con Tokio en unas tres horas, frente a las casi trece que se tarda hoy en día.
¿De París a Tokio en 3 horas? Nos vemos en 2040
El proyecto está impulsado por la JAXA, la agencia espacial japonesa, en colaboración con varias universidades del país. En las últimas semanas se acaba de superar una primera fase importante: los equipos han realizado pruebas con el motor destinado a propulsar este futuro aparato. Las primeras pruebas, realizadas en el Kakuda Space Center, han resultado bastante concluyentes.
El reto es considerable, ya que aquí ya no hablamos de aviones supersónicos como el Concorde, sino de hipersónicos. Esto supone más de 5000 km/h, muy por encima de los aviones de línea actuales. A modo de comparación, un avión comercial suele volar a unos 900 km/h.

Para estas primeras pruebas, los investigadores utilizaron un prototipo experimental de dos metros de largo. Las condiciones de la prueba reproducían un vuelo a Mach 5 a unos 25 kilómetros de altitud, es decir, bastante más alto que los aviones comerciales convencionales.
Según los primeros resultados, la combustión y la resistencia térmica observadas durante las pruebas han cumplido las expectativas de los investigadores. Un paso alentador, aunque aún queda un largo camino por recorrer antes de imaginar a pasajeros a bordo.
Incluso en el mejor de los casos, habrá que esperar un poco más: los primeros vuelos comerciales no están previstos hasta 2040. Pero si la tecnología cumple lo que promete, podría cambiar por completo las reglas del juego en el transporte aéreo de larga distancia, tanto para los viajes de negocios como para el turismo.
Tras el Concorde, podría estar gestándose una nueva revolución aérea… esta vez a más de 5000 km/h.