En el corazón de Saint-Germain-des-Prés, hay algunos lugares que parecen no haber cambiado casi nada a pesar del paso de las décadas. Es el caso de Le Plat d’Étain, una pequeña y discreta tienda situada en la rue Guisarde desde… 1775. Detrás de su fachada roja y sus escaparates repletos de figuritas en miniatura, esta tienda del distrito 6 ha atravesado los siglos sin perder su identidad.
Una tienda congelada en el tiempo en pleno corazón de París
En esta tienda tan especial, las estanterías rebosan de soldaditos de plomo, decorados en miniatura, caballos, carruajes y figuritas históricas cuidadosamente alineadas. El conjunto se parece tanto a una tienda como a un pequeño museo dedicado a la historia y a los juguetes antiguos.
Desde hace más de dos siglos, este lugar atrae a los apasionados de las colecciones y a los amantes de la historia militar. En él se pueden encontrar piezas que representan diferentes épocas, desde la Revolución Francesa hasta las guerras mundiales, pasando por el Primer Imperio. Cada figurita está pintada con un nivel de detalle impresionante, lo que explica en parte la reputación internacional de la tienda.

Este lugar también está ligado a un montón de pequeñas anécdotas. Entre los clientes habituales más famosos, se cuenta que el joven Charles de Gaulle venía regularmente a comprar soldaditos de plomo con sus hermanos para recrear las grandes batallas napoleónicas.
Lo que más llama la atención hoy en día es el contraste entre esta tienda casi intacta y el barrio que la rodea. En medio de los cafés, restaurantes y locales más modernos de Saint-Germain, Au Plat d’Étain conserva un encanto muy antiguo. Incluso el escaparate parece pertenecer a otra época.
Sin embargo, la tienda sigue funcionando como un auténtico establecimiento especializado. Los dependientes conocen a la perfección las colecciones, asesoran a los aficionados e incluso ofrecen servicios de restauración y reparación para algunas piezas antiguas. Una experiencia que se ha vuelto poco común en París.
Au Plat d’Étain forma parte de esos comercios históricos que aún dan la sensación de descubrir un secreto bien guardado al doblar una esquina.
📍Au Plat d’Étain – 16, rue Guisarde, 75006