Situado desde hace 37 años a orillas del canal Saint-Martin, el Centro Cultural Iraní Pouya cultiva y transmite el legado persa en pleno corazón de la capital. Fundado por Abbas Bakhtiari, un franco-iraní, este lugar híbrido se concibió para tejer un vínculo auténtico entre las culturas. Detrás de su fachada, el local esconde un espacio lleno de vida, pensado para compartir y descubrir.
Un punto de encuentro para las artes tradicionales
Mucho más que un simple restaurante, este lugar híbrido te invita a una auténtica inmersión en la cultura persa. De vez en cuando se organizan talleres de baile, que te permiten descubrir una faceta totalmente diferente de la cultura iraní. La música, por cierto, ocupa un lugar esencial en la vida del centro, que también acoge conciertos acústicos que mezclan canto y percusión.
Los visitantes con ganas de aprender más también pueden disfrutar de una amplia biblioteca dedicada a la historia, la literatura y las artes persas. Por todas partes, la decoración prolonga esta invitación al viaje: caligrafías monumentales, alfombras de colores e instrumentos tradicionales adornan las paredes y contribuyen al ambiente acogedor del lugar.
La mesa como prolongación del viaje
La experiencia continúa en el plato con una cocina fiel a las tradiciones de Teherán. Entre las especialidades que se ofrecen destacan el pollo marinado con azafrán o el Ghormeh Sabzi, un guiso imprescindible con hierbas y alubias rojas. Para acompañar la comida, también se sirven bebidas típicas como tés aromatizados con azafrán y capullos de rosa. Los más golosos podrán terminar con un toque dulce gracias a los pasteles tradicionales de almendras y pistachos.
Sentado en los bancos cubiertos de cojines tejidos, rodeado de las alfombras persas que adornan el local, tendrás la sensación de haber salido de París. Ya sea para asistir a un taller, hojear un libro o compartir una comida, este sitio cultiva un ambiente acogedor y envolvente que lo convierte en un auténtico lugar de encuentro y descubrimiento. Un lugar sencillamente único que tienes que descubrir al menos una vez en París.
Dirección: 48 bis Quai de Jemmapes, 75010 París