En otoño de 2025, un auténtico ovni de fachada roja empezó a llamar la atención en la calle Léon-Frot. Tras esta flamante fachada se esconde Gourou, la nueva dirección indoparisina de Valentin Bauer y el chef Adrien Bouchaud, ya al frente de las pizzerías Tripletta. Se trata de un proyecto madurado durante mucho tiempo, alimentado por viajes a la India, que ha dado como resultado un restaurante que cuenta la gastronomía del país con precisión y sin folclore.
Este nuevo restaurante indio de París ofrece una inmersión total
Nada más cruzar las puertas de Gourou, el ambiente se apodera de uno. La decoración, diseñada en colaboración con DOD Architecte, recuerda la de un bazar tradicional, inspirada en los cafés iraníes de Bombay. Las mesas acristaladas y cubiertas de manteles, las sillas anticuadas, las estanterías procedentes de la India y las paredes en tonos crema y verde pálido crean una atmósfera de locura. Algunos retratos en blanco y negro, relojes de otra época, lámparas de cristal y chucherías crean un ambiente animado, casi narrativo. Más adelante, otra sala espera a los que quieran prolongar la experiencia. Para llegar a ella, hay que atravesar la cocina, como si uno se adentrara en las callejuelas de un auténtico mercado indio.
En el menú, los platos vegetarianos desempeñan un papel importante, como el famoso palak paneer preparado con queso fresco casero, o los fragantes dahls que el chef vuelve a preparar sin alterarlos. Los amantes de los clásicos también encontrarán una generosa versión de pollo a la mantequilla, pollo tikka o coliflor. Para los amantes de la comida callejera, la carta ofrece crujientes vada pav, pakoras de calabaza, samosas servidas con chutneys de mango o tamarindo, y bhel puri con arroz inflado al momento.
Para comer entre semana, hay dos opciones para hacerse una idea completa de la cocina del restaurante. El bol del día combina arroz, dahl, ensalada, curry, chaat y chutney; la comida vada pav combina el bocadillo característico de Bombay con algunos platos de acompañamiento. En el lado dulce, el viaje continúa con gulab jamun, natillas holi infusionadas con cardamomo negro o un pav perdue de brioche servido con helado de canela y caramelo de tamarindo. Varios sabores de helado casero completan la comida, y nuestro favorito es el increíble helado de anacardos.
Para acompañar este festival de sabores y texturas, Gourou elabora once siropes caseros, desde comino hasta hierba limón o chai. El menú también incluye nimbu pani, una bebida india elaborada con lima y sal negra, así como tés helados y kombuchas. La carta también incluye vinos ecológicos, la famosa cerveza Kingfisher y cócteles como un Indian Mule o un mojito de tamarindo. El café recibe una atención especial gracias a una colaboración con Mokxa, que tuesta un arábica de Karnataka especialmente para Gourou.
En resumen, en la mesa de Gourou, el ambiente, la vajilla traída de la India, la música de fondo, los olores y los colores contribuyen a hacer de la comida un auténtico viaje. En resumen, se trata de un lugar al que se viene (y se vuelve) tanto por la comida como por la experiencia.
📍Localización: Gourou – 42, rue Léon Frot, 75011
📆 Horario: de lunes a viernes, de 12:00 a 14:30 y de 19:00 a 22:30 – Servicio continuo los fines de semana de 12:00 a 22:30

