En los últimos meses era imposible cruzar la plaza de Saint-Michel sin fijarte en los enormes andamios. Desde principios de 2025, la famosa fuente de Saint-Michel está siendo objeto de una restauración completa, la más importante que se ha llevado a cabo en el monumento en varias décadas. Y tras largos meses de obras, por fin se acerca el final de los trabajos.
La restauración de la fuente de Saint-Michel está a punto de terminar
Tanto para los parisinos como para los visitantes, la fuente forma parte del paisaje. Situada en el corazón del Barrio Latino, frente al puente de Saint-Michel, lleva desde 1860 dando la bienvenida a los transeúntes que van y vienen entre la margen izquierda y la Île de la Cité. Con su espectacular grupo escultórico que representa al arcángel San Miguel derrotando al demonio, se ha convertido en uno de los símbolos del centro histórico de París.
Con el paso de los años, la fuente ha sufrido, sin embargo, el paso del tiempo: la contaminación, las inclemencias meteorológicas y el desgaste natural han alterado progresivamente las esculturas, las piedras y las instalaciones técnicas. Por ello, el Ayuntamiento de París ha puesto en marcha un amplio programa de restauraciónque incluye la limpieza de la decoración, la rehabilitación de los elementos esculpidos en piedra y bronce, así como la modernización completa de los sistemas hidráulicos y eléctricos.

Una vez finalizadas las obras, la fuente contará también con un sistema de circulación de agua totalmente renovado, lo que permitirá su puesta en funcionamiento en mejores condiciones y con equipamientos modernizados.
En los últimos meses, los transeúntes han podido ver los primeros resultados. En otoño de 2025, la silueta restaurada del arcángel San Miguel empezó a reaparecer entre los andamios, dejando entrever el trabajo realizado en esta impresionante escultura de bronce de 14 toneladas.
Según el calendario comunicado por el Ayuntamiento de París, la operación debe concluir a finales de 2026. Una fecha que marca la culminación de una obra especialmente ambiciosa para uno de los monumentos más fotografiados de la margen izquierda. Así que aún quedan unos meses de paciencia antes de volver a descubrir la fuente de Saint-Michel sin andamios.