El arte es algo más que belleza. Provoca, perturba, divide y a veces escandaliza. Desde la Place Vendôme hasta los museos más insólitos, algunas obras han desatado tormentas mediáticas, incendiado la prensa e incluso provocado debates filosóficos sobre el sentido del arte. Hay que reconocer que a veces nos sentimos realmente burlados. Entonces, ¿se trata de una verdadera obra de introspección o de una auténtica estafa? He aquí un resumen de las obras de arte más controvertidas expuestas en París y en otros lugares que le encantará odiar (o al revés).
Árbol de Paul McCarthy o el tapón gigante de la Place Vendôme

Imposible de olvidar. En 2014, la plaza Vendôme acogió un monumental tapón anal hinchable del artista Paul McCarthy. Instalado en el corazón del templo parisino del lujo, el objeto desató la polémica nacional. Considerado provocador, inapropiado o brillante según se mire, el plug se convirtió instantáneamente en un símbolo del arte contemporáneo controvertido en París. ¿El resultado? Vandalizado, retirado, pero grabado para siempre en la memoria colectiva.
Larana Gustavo irrumpe en la plaza Vendôme con motivo de Art Basel Paris

Cuando el artista Alex Da Corte invitó a la rana Gustavo a la plaza Vendôme en el marco del festival Art Basel Paris, el chic parisino casi se atraganta con su café con leche. Ver llegar al icono pop más cándido del mundo al corazón del templo del lujo, entre joyerías ultraseleccionadas y fachadas haussmannianas, fue una especie de salto artístico. Provocación traviesa o genialidad asumida, esta improbable aparición sacudió los códigos, desencadenando a partes iguales selfies hilarantes y suspiros escandalizados. Una cosa es segura: al transformar la plaza más preciada de París en el patio de recreo de una rana de culto, el arte ha demostrado que le encanta secuestrar los códigos de la cultura pop.
Los lavabos de oro macizo de Maurizio Cattelan

Vendido por 12,1 millones de dólares en Sotheby’s Nueva York, han encontrado definitivamente su lugar en Ripley’s. Con Gold Toilet, el arte contemporáneo se atreve con el buen gusto y salpica alegremente el mundo del lujo. Imaginado como un auténtico retrete funcional de oro macizo de 18 quilates, este trono ultra lujoso -valorado en varios millones de dólares- transforma el gesto más banal (y menos glamuroso) en una experiencia artística desconcertante. En parte sátira social, en parte burla a las élites, la obra invita a todo el mundo a sentarse literalmente sobre la riqueza, desdibujando los límites entre arte, provocación y absurdo total. Gold Toilet, un guiño irónico a nuestra obsesión por el oro, el poder y el estatus, demuestra que, cuando se trata dearte controvertido, hasta el retrete puede convertirse en un manifiesto.
Comediante: el plátano que asombró al mundo

Otra vez él. Con Comedian, Maurizio Cattelan ha conseguido transformar un simple plátano pegado a una pared en una estrella mundial del arte contemporáneo. Presentada en 2019 en Art Basel Miami, la obra -que se vendió por un abultado precio (120.000 dólares)- desató risas, indignación y un acalorado debate sobre lo que es (o ha dejado de ser) el arte hoy en día. Brillante provocación para unos, enorme broma para otros, Comedian juega con el mercado del arte, lo absurdo y nuestra fascinación por el zumbido, recordándonos que a veces no hace falta mucho para sacudir todo un sistema. Una obra tan efímera como viral, en perfecta consonancia con elADN descarnado de Cattelan.
Cloaca: una obra de arte difícil de digerir…

Wim Delvoye ha puesto toda la carne en el asador con este invento que es en parte máquina de laboratorio y en parte mal viaje artístico. Presentada por primera vez en 2000, Cloaca es literalmente una máquina de digestión: traga comida de verdad, la transporta a través de una serie de tubos y tanques calentados como en nuestro propio vientre, y luego sale… ¡excremento de verdad, envasado y sellado como una marca de lujo! Donde otros artistas se esconden detrás de metáforas, Delvoye abraza el absurdo al máximo: esta obra funciona de verdad, cuesta una pequeña fortuna hacerla y nos obliga a replantearnos nuestra relación con el cuerpo, con el consumo y con el tabú, eso que preferimos evitar nombrar en un museo. ¿El resultado? Cloaca es una de las obras más comentadas (y discutibles) del arte contemporáneo.
Piggy de Damien Hirst: ¿arte o cerdo?

Con Piggy, Damien Hirst pega fuerte y va donde pica. Un cerdo rosa caramelo, cortado por la mitad longitudinalmente, expuesto como un espécimen de laboratorio en vitrinas impecables: la imagen es tan inquietante como pop. A medio camino entre el humor negro y la brutalidad manifiesta, el artista británico transforma el animal más familiar en objeto de contemplación clínica, obligando al ojo a vacilar entre el asco y la curiosidad. Fiel a su gusto por la provocación, Hirst juega con nuestra relación con la muerte, el consumo y el espectáculo, recordándonos que al arte contemporáneo le encanta coquetear con el límite, tan fino como el cristal…
La Nona Ora, o el Papa aplastado por un meteorito de Maurizio Cattelan

Es difícil hablar de arte controvertido sin mencionar «La Nona Ora» de Maurizio Cattelan: un Papa abatido por un meteorito. Expuesta por primera vez en el Palais des Arts de Dinard en 2009, y después en París, la obra escandalizó a creyentes y conservadores por igual, al tiempo que fascinaba a los amantes del arte contemporáneo. Escena congelada, absurda y trágica, cuestiona el poder, la fe y la caída de los iconos.
¿Y si lo bizarro se convirtiera en destino?
Si estas obras le fascinan tanto como le intrigan, debe saber que existen lugares dedicados a lo extraño, lo insólito y lo totalmente improbable. Para explorar este tipo de universo en todo el mundo (y quizás alimentar tu próxima escapada cultural), echa un vistazo a este mapa de lugares insólitos:
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