Poco conocido por el gran público, el pabellón de Suecia y Noruega se esconde en el parque de Bécon, en Courbevoie. Con su arquitectura de madera tallada inspirada en las tradiciones escandinavas, este edificio tan peculiar contrasta con el paisaje urbano que lo rodea y llama inmediatamente la atención cuando das un paseo por la zona.
Un tesoro parisino de 150 años
Este pabellón se construyó para la Exposición Universal de 1878 celebrada en París. En aquella época, Suecia y Noruega aún formaban un mismo reino, y este edificio representaba a ambos países. Una vez finalizado el evento, el edificio se desmontó y se volvió a montar en Courbevoie, en el parque de Bécon, donde sigue estando hoy en día.

Construido principalmente en madera, está decorado con frisos, motivos esculpidos y adornos típicos del arte nórdico del siglo XIX. Su aspecto recuerda a las construcciones tradicionales escandinavas y da la impresión de ser un pequeño pedazo de Europa del Norte a las puertas de París.
El pabellón se integra perfectamente en el entorno verde del parque de Bécon, un espacio agradable para dar un paseo con vistas al Sena y a La Défense. Este contraste entre naturaleza y patrimonio histórico es ideal para una escapada tan agradable como interesante al oeste de París.

Raro vestigio de una exposición universal, el pabellón de Suecia y Noruega es una de esas curiosidades poco conocidas de la región parisina. De fácil acceso, es una idea original para una excursión y descubrir un lugar insólito cargado de historia, a solo unos minutos de la capital.
📍Pabellón de Suecia y Noruega – Parque de Bécon – Courbevoie