Encaramado en las alturas del valle de Chevreuse, el castillo de la Madeleine es una auténtica joya en el corazón del pueblo. Desde el centro de Chevreuse, su silueta medieval domina los tejados del pueblo y los relieves boscosos de los alrededores. A menos de una hora de París, este lugar histórico es una de las mejores ideas para una escapada de un día en la que combinar patrimonio y aire libre.
Esta impresionante fortaleza a 45 minutos de París es la escapada ideal al campo para el fin de semana
Construida inicialmente como una fortaleza de madera en el siglo XI, la plaza se reconstruyó posteriormente en piedra a lo largo de los siglos hasta convertirse en un auténtico castillo fortificado. Su posición estratégica permitía vigilar el valle y controlar las carreteras de los alrededores. Al igual que muchos edificios defensivos de la región de París, sufrió varias transformaciones antes de atravesar los siglos hasta llegar a nuestros días.
Se llega al castillo tras una subida a pie desde el pueblo o por una ruta más directa. Una vez allí, las murallas ofrecen unas vistas impresionantes del valle de Chevreuse, los bosques de los alrededores y los antiguos tejados del pueblo. Cuando hace buen tiempo, el panorama se extiende ampliamente hacia el oeste de la región parisina.
La visita te permite recorrer los patios interiores, las murallas y varios espacios restaurados. El lugar también alberga la Casa del Parque Natural Regional del Alto Valle de Chevreuse, lo que te permite aprender más sobre el territorio, su biodiversidad y sus rutas de senderismo. Esta doble dimensión, histórica y natural, es lo que hace que este lugar sea tan interesante.

El castillo de la Madeleine encaja perfectamente en una escapada más amplia. Tras la visita, basta con bajar al pueblo de Chevreuse para pasear por sus callejuelas, bordear el Yvette o hacer una pausa en una terraza. La zona también está repleta de rutas de senderismo, entre las que destacan varios circuitos muy apreciados en primavera y otoño.
Para llegar desde París, solo tienes que ir a Saint-Rémy-lès-Chevreuse en el RER B y luego continuar unos minutos en autobús, en bici o a pie, según te apetezca. En coche, calcula unos 45 minutos desde la capital, sin contar el tráfico denso.
La primavera es una de las mejores estaciones para descubrir el lugar. Los árboles se cubren de verde, los senderos que rodean el castillo se vuelven especialmente agradables y la luz resalta la piedra clara de las murallas.
El castillo de la Madeleine es uno de esos lugares que te dan la sensación de estar muy lejos sin salir de Île-de-France. Entre arquitectura medieval, pequeñas vistas panorámicas y un ambiente tranquilo, la visita es ideal tanto para los amantes de la historia como para quienes simplemente buscan una bonita escapada al campo.
📍Castillo de la Madeleine – Chemin Jean Racine, Chevreuse