El cordon bleu se presenta ahora en varios formatos en la capital. Entre una versión pensada para devorarla en la calle y los platos de bistró generosamente bañados en salsa, hay tres locales que destacan para degustar esta especialidad crujiente y con queso.
La comida callejera en Amoné
Si quieres comer algo rápido, la cadena Amoné te ofrece un cordon bleu rediseñado para comerlo mientras caminas. El plato tiene una forma alargada muy práctica y, además, esconde un corazón de queso que se estira de maravilla. Aunque hay varias recetas en la carta, la versión clásica es la que marca la pauta. El cordon bleu cuesta 10 euros solo, mientras que con un menú de 14 euros puedes acompañarlo, por ejemplo, con bolitas de patatas fritas.
El título al mejor de París: Chez Margaux y Gratin
Por otro lado, Chez Margaux sirve el famoso cordon bleu elegido como el mejor de la ciudad. La preparación destaca por su pan rallado ligero y un queso ultrafundente. El plato se sirve sobre una base de salsa oscura y generosamente espolvoreado con queso rallado, por un precio de 26 euros.
A unos pasos del Louvre, el restaurante Gratin ofrece una propuesta similar. El local, con una terraza de sombrillas rojas, sirve el mismo cordon bleu que Chez Margaux, bañado en la misma salsa. Una receta idéntica que se explica fácilmente: los dos restaurantes pertenecen al mismo grupo.