A dos pasos de Les Halles, en una callejuela donde el bullicio de la ciudad parece lejano, una fachada de piedra llama la atención de los transeúntes más atentos. Discreta pero notable, la Casa de Nicolas Flamel está considerada como la más antigua de París que sigue en pie. Construida en 1407, ha sobrevivido a más de seis siglos de historia… y sigue en pie, casi sin cambios.
La casa más antigua de París se esconde en el corazón del Marais
En el corazón del Haut-Marais se esconde una de las reliquias más insólitas del viejo París. Nada más contemplar la fachada de este edificio, salta a la vista su aspecto antiguo. Las piedras son irregulares, marcadas por el paso del tiempo, las vigas de madera se han oscurecido y algunas esculturas enmarcan aún la entrada. Nada llamativo, pero todo parece auténtico. Se nota que el edificio ha resistido el paso del tiempo. No hace falta explicarlo: la arquitectura habla por sí sola. Es fácil imaginar cómo era la vida entonces, las idas y venidas, los ruidos de la calle.
Inscripciones y símbolos, algunos de ellos esotéricos, se pueden ver por todas partes en la fachada. Nicolas Flamel, el primer inquilino del edificio, era alquimista. La leyenda cuenta que entre sus muros se llevaron a cabo numerosos experimentos, como la búsqueda de la piedra filosofal. En el interior, el ambiente se mantiene fiel a la época. Las habitaciones están amuebladas con esmero, en un estilo antiguo, y cada detalle -objetos, materiales, disposición- parece haber sido pensado para respetar la historia del lugar. No se trata de una reconstrucción perfecta, sino de un espacio que da una impresión real de autenticidad.
Pero la casa ha recibido recientemente un nuevo impulso en su vida cotidiana. Ahora puede cenar en el Auberge de Nicolas Flamel, ya que la primera planta de la antigua residencia del alquimista se ha transformado en un restaurante gastronómico. Bajo la dirección del chef Alan Geaam, galardonado con una estrella Michelin, los alambiques han dado paso a las ollas y sartenes, y ahora puede disfrutar de lo mejor de la gastronomía francesa.
Así que si quiere disfrutar de un festín y contemplar siglos de historia parisina, o ambas cosas, ¡diríjase a Nicolas Flamel!
📍Localización: Auberge de Nicolas Flamel – 51, rue de Montmorency, 75003
