Aunque viajar a Portugal suele rimar con Lisboa u Oporto, hay una ciudad menos conocida del país que merece igual de atención. Más tranquila, más pequeña y atravesada por varios canales, Aveiro ofrece un ambiente totalmente diferente. De hecho, la llaman «la pequeña Venecia de Portugal», ¡y es una ciudad que se descubre desde el agua!
Una escapada entre canales y playas
Para empezar el paseo, es imposible pasar por alto los moliceiros, esas barcas de colores vivos que navegan por los canales de Aveiro. Antes se usaban para recolectar algas, pero hoy en día llevan a los visitantes a dar un paseo de unos cuarenta minutos por el centro de la ciudad. Sin duda, es la mejor forma de descubrir Aveiro, pasando por debajo de los pequeños puentes y frente a las elegantes fachadas de estilo Art Nouveau que bordean los muelles.

Una vez de vuelta en tierra firme, descubres el casco histórico, que no es muy grande y se recorre fácilmente en unas horas. Entre un canal y otro, te topas con plazas animadas, cafeterías con terraza y bonitas tiendas. También es el momento de probar los «ovos moles», la especialidad local. Estos pequeños dulces a base de yema de huevo y azúcar son uno de los imprescindibles de la ciudad desde hace varios siglos.
A solo unos diez kilómetros, el paisaje cambia por completo. Rumbo a Costa Nova, una localidad costera conocida en todo Portugal por sus casitas de madera pintadas con anchas rayas rojas, azules, amarillas o verdes. Al principio, estas casitas servían a los pescadores para guardar su equipo antes de convertirse en viviendas. Hoy en día, se han convertido en uno de los paisajes más fotografiados del país.

Costa Nova tambiénte permite disfrutar del océano Atlántico. Su larga playa de arena atrae tanto a los paseantes como a los surfistas, mientras que los restaurantes del paseo marítimo dan protagonismo a los productos del mar.
Entre los canales de Aveiro y las playas de Costa Nova, esta escapada reúne, en definitiva , todo lo que hace que Portugal sea tan encantador: una ciudad agradable, una gastronomía generosa y un litoral magnífico.