Algunos de los tesoros más discretos de la capital parecen congelados en el tiempo. Tal es el caso del Hôtel Chopin, una dirección muy especial enclavada al final del Passage Jouffroy, en el 9º arrondissement. Tras su florida fachada y su elegante rótulo, este hotel cargado de historia esconde un secreto bien guardado: inaugurado en 1846, es sencillamente el hotel más antiguo que sigue en funcionamiento en París.
El hotel más antiguo de París se esconde en el corazón de un pasaje cubierto
En aquella época, los pasajes cubiertos eran los lugares de paseo preferidos de los parisinos. Había casi 150, auténticas galerías comerciales bañadas de luz. En medio de este bullicio nació este establecimiento, entonces conocido como Hôtel des Familles, destinado a acoger a los viajeros que venían a disfrutar del París de los Grandes Bulevares. ¿Qué lo hace especial? Desde su apertura, no ha cerrado ni un solo día. De hecho, el hotel no tiene cerradura en su puerta principal, símbolo de una acogida ininterrumpida durante más de 62.000 días.

Bajo su techo de cristal de época, el Passage Jouffroy conserva todo su esplendor: anticuarios, librerías, salones de té y escaparates retro ofrecen un telón de fondo casi cinematográfico. En este ambiente silencioso, el Hôtel Chopin continúa su historia, con sus 37 habitaciones que han acogido a viajeros, artistas y curiosos de todos los horizontes. La calma que reina aquí contrasta con el bullicio de los bulevares vecinos, haciendo del lugar un refugio casi secreto en el corazón de la capital.
Como todos los establecimientos legendarios, el hotel tiene sus leyendas. Se dice que Frédéric Chopin se alojó aquí en varias ocasiones. Gran admirador de los pianos Pleyel, cuya sala de exposición se encontraba no lejos del hotel, al compositor le habría gustado encontrarse con George Sand, su célebre compañera, fuera de su vista. Aunque no hay confirmación oficial de ello, la anécdota ha sobrevivido al paso del tiempo, añadiendo misterio al encanto del lugar.
Rebautizado como Hôtel Chopin en los años 70, el establecimiento sigue atrayendo a los amantes de París y a los viajeros que buscan un alojamiento único. Desde sus ventanas, la vista sobre los tejados parisinos recuerda lo fiel a su alma original que ha permanecido este lugar: íntimo, romántico y profundamente parisino.
Aún hoy, es un pedazo vivo de historia que se descubre paseando por uno de los pasajes más emblemáticos de la capital. Además, hay muchas otras instituciones que descubrir en este insólito rincón de París. Ideal para pasear.
📍Localización: Hôtel Chopin – Passage Jouffroy
