Hay lugares que destacan sobre los demás. Por su historia, su vocación o su arquitectura, redefinen la palabra «insólito». El Caveau de la Huchette cumple todos los requisitos. Antes de que el legendario club de jazz hiciera vibrar a las multitudes bajo el pavimento parisino, tuvo un pasado misterioso y macabro. De Robespierre a La La Land, le contamos la disparatada historia de este emblema del Barrio Latino.
Tras la puerta del nº 5 se esconde el Caveau de la Huchette
En el corazón del París medieval del siglo XVI, el número 5 de la rue de la Huchette ya albergaba a algunos personajes curiosos. La leyenda cuenta incluso que los Rosacruces y los Templarios celebraban allí reuniones secretas. Más misterioso aún, se dice que el edificio fue utilizado como logia masónica en 1772. Con sus salas de techos bajos y sus sótanos, el edificio era el lugar ideal para reuniones secretas que rara vez se toleraban. Los visitantes asiduos podían incluso aprovechar los dos pasadizos subterráneos que conducían al claustro de Saint-Séverin y al Châtelet, respectivamente.

Durante la Revolución, el Caveau de la Terreur, hoy taberna, albergó en sus sótanos a los clubes Montagnards y Cordeliers, a los que siguieron los miembros de la Convención Nacional. Robespierre, Danton y Marat se reunieron allí más de una vez. El establecimiento nunca hizo honor a su nombre, ya que allí se celebraron numerosos juicios y ejecuciones, como demuestran los restos de las distintas salas y el profundo pozo del sótano.
Avance rápido hasta tiempos más modernos (y menos siniestros). Estamos en plena posguerra y soplan nuevos vientos en la capital. Un nuevo estilo musical, llegado directamente de Estados Unidos, arrasa París. El jazz invade los clubes y bares de la Ciudad de la Luz, y cuenta la leyenda (una vez más) que el Caveau fue el primer local en hacer vibrar al público del otro lado del Atlántico. El resto es historia, ya que la taberna se convirtió oficialmente en un club de jazz, acogiendo a Lionel Hampton, Count Basie, Sydney Bechet, Maxim Saury y Claude Bolling, por citar sólo algunos.

Aún hoy, el legado del apogeo del jazz resuena en el vasto sótano del Barrio Latino. Embajador del estilo, las banquetas rojas del 5 de la rue de la Huchette acogen tanto a los curiosos que descubren un París insólito como a los jazzistas consagrados. La reputación del establecimiento ha llegado incluso a Estados Unidos, ya que Damien Chazelle utilizó su rótulo y su decoración para la escena final de La La Land.
Legendario por innumerables razones, el Caveau de la Huchette es también la idea perfecta para una noche fuera de lo común. Tanto si se aventura allí por casualidad como si lo guarda celosamente en su agenda, siempre encontrará un motivo para volver.
📍 Lugar: Caveau de la Huchette – 5, rue de la Huchette, 75005
📆 Horario: abierto todas las noches
💶 Precio : Entrada a partir de 14 euros