La colegiata de Notre-Dame de Vernon, poco conocida por el público y muy cercana a París, es uno de los edificios religiosos más majestuosos de Normandía. Situada a orillas del Sena, en una ciudad que fue una importante escala en la ruta entre París y Ruán, esta iglesia medieval atrae a los amantes de la arquitectura gótica y del patrimonio cultural.
Esta joya gótica enclavada en Normandía bien merece un viaje desde París.
La colegiata comenzó a construirse en el siglo XII y se prolongó hasta el siglo siguiente, época en la que la arquitectura gótica clásica se imponía en Francia. Las fachadas presentan numerosos detalles y vastas vidrieras que iluminan el interior a la luz del día. La nave central, sostenida por grandes columnas, conduce al coro. Las vidrieras ofrecen una miríada de colores cuando el sol brilla a través del cristal, lo que confiere al lugar una atmósfera extraordinaria.
La colegiata de Notre-Dame ha resistido el paso del tiempo, incluidos algunos periodos difíciles. Durante la Revolución Francesa, como muchos edificios religiosos, estuvo amenazada de decadencia, pero la comunidad local se unió para preservar los elementos más preciados. Sucesivas restauraciones han preservado gran parte de su integridad arquitectónica, haciendo del edificio un notable ejemplo del arte gótico normando que sigue en pie hoy en día.
Además de su colegiata, Vernon y su magnífico molino colgante merecen una visita por derecho propio. La ciudad, situada entre las colinas y las orillas del Sena, posee un casco antiguo que es una delicia recorrer a pie. Desde la colegiata, es fácil acceder al casco antiguo, pasear por los muelles o hacer una pausa en un típico café normando. En las inmediaciones, otros vestigios de la Edad Media y el Renacimiento salpican el paisaje, ofreciendo puntos de interés para una escapada de medio día o de fin de semana.
Para los amantes del arte y la historia, la Colegiata de Notre-Dame de Vernon es un lugar de visita que combina belleza arquitectónica e historia. Accesible en menos de una hora desde París en tren o en coche, es una excelente idea para una excursión si quiere disfrutar de un patrimonio excepcional sin tener que desplazarse lejos de la capital.
📍Collégiale de Vernon – Pl. Adolphe Barette, 27200 Vernon

