Cuatro grandes torres, una fachada de piedra clara y un estanque que rodea por completo el edificio: el castillo de Plessis-Bourré, situado a dos horas de París, da inmediatamente la impresión de ser una fortaleza sacada de un libro de historia. Sin embargo, tras su aspecto medieval, el lugar esconde una historia un poco más compleja.
Un castillo desconocido, situado sobre el agua
Construido a finales del siglo XV por Jean Bourré, tesorero de Luis XI, el castillo se sitúa precisamente en un periodo de transición entre la Edad Media y el Renacimiento. El resultado: toma elementos de ambas épocas. Todavía se conservan los fosos, el puente de acceso y los elementos defensivos heredados de las fortalezas, pero el conjunto también presenta una arquitectura más elegante y abierta.

A diferencia de algunos grandes castillos muy concurridos, Le Plessis-Bourré sigue rodeado de naturaleza y conserva un ambiente bastante tranquilo. Los fosos reflejan la luz, los árboles rodean la finca y las perspectivas cambian por completo según el lugar en el que te sitúes. En primavera y a principios de verano, el paisaje se vuelve especialmente fotogénico.
En el interior, el castillo ha conservado gran parte de su decoración original. La sala de la guardia llama especialmente la atención con su techo artesonado pintado, considerado uno de los conjuntos más destacados de este periodo en Francia. Varias salas también presentan muebles, tapices y elementos arquitectónicos aún muy bien conservados.

Le Plessis-Bourré también tiene una pequeña conexión con el cine. Su espectacular aspecto le ha valido aparecer en varios rodajes a lo largo de las décadas. Lo encontramos, por ejemplo, en *Peau d’Âne* de Jacques Demy o en algunas adaptaciones históricas y producciones televisivas.
Alrededor del castillo, la campiña angevina te invita a prolongar la escapada. Angers está a unos quince minutos y te permite completar el día con su centro histórico o su imponente fortaleza. La región también es conocida por sus viñedos y sus pueblos situados a lo largo del Loira.
Desde París, hay que contar con aproximadamente una hora y media en TGV hasta Angers y luego unos veinte minutos en coche para llegar a la finca. Menos conocido que los grandes castillos del Loira, Le Plessis-Bourré cuenta precisamente con un decorado espectacular, una rica historia y un ambiente más íntimo que lo convierten en una idea estupenda para una escapada.
📍Castillo de Plessis-Bourré – Écuillé