Ha pasado 33 años de su vida ensamblando, pieza a pieza, estos fragmentos de mosaicos sobre y alrededor de su casa. La Maison Picassiette es el sueño un poco loco de un solo hombre, Raymond Isidore. Una vivienda sorprendente, situada en Chartres, a una hora de París, totalmente cubierta de mosaicos, desde el suelo hasta el techo, pasando por su jardín. ¡Un auténtico trabajo de orfebrería único en el mundo!
Una casa de mosaicos insólita y mágica a solo una hora de París
No hace falta ser un artista mundialmente famoso para crear una obra de arte memorable. Raymond Isidore lo ha entendido perfectamente. Esteartista autodidacta, atípico y apasionado, tuvo la loca (y maravillosa) idea dedecorar su casa con una multitud de colores desde la Segunda Guerra Mundial.

Suelos, techos, paredes, muebles, jardín… nada se ha escapado a su locura creativa. Con paciencia, este antiguo barrendero de cementerio ha salpicado su humilde morada con más de 15 toneladas de azulejos de mosaico. Durante tu visita, podrás apreciar la delicadeza de su trabajo y contemplar algunas escenas cristianas destacadas, como una vista de Jerusalén o diversas catedrales de la región…

Declarada monumento histórico, incluso atrajo a un tal Pablo Picasso, que la visitó en 1954. La casa se puede visitar todo el año y te sorprenderá tanto como te conmoverá con su historia.
📍Lugar: 22 rue du repos, Chartres 28000