En el corazón de Montmartre, en la esquina de las calles Lepic y Cauchois, se encuentra un café que se ha hecho famoso más allá de las fronteras francesas. El Café des Deux Moulins no es sólo un lugar donde sentarse a tomar un café o un croque-monsieur: es una sala de cine de culto, inmortalizada en Le Fabuleux Destin d’Amélie Poulain.
Este café de Montmartre es un lugar de culto del cine francés
A primera vista, el café parece una brasserie parisina tradicional, con su fachada de color rojo vivo y su toldo con letras blancas. Pero al cruzar la puerta, se entra en un ambiente que ha dejado huella en millones de cinéfilos. Los bancos rojos, el mostrador de zinc, los espejos envejecidos y los carteles de las películas crean una atmósfera auténtica y llena de guiños al mundo poético creado por Jean-Pierre Jeunet.
Pero si es conocido por su papel de plató cinematográfico, sigue siendo un café de barrio al que los clientes habituales acuden a tomar su café matinal o a compartir una copa al final de la jornada. Situado a dos pasos del Moulin Blute Fin y del Moulin Radet, del que toma su nombre, el Café des Deux Moulins es una parada perfecta tras un paseo por Montmartre.
El menú ofrece todos los grandes clásicos de la cocina bistró parisina. Croque-monsieur, tartar de buey, ensaladas, confit de pato, mousse de chocolate o tarta de frutas, todos los platos tradicionales y gourmet están ahí para deleitar a los que se sienten. También puede optar por el menú de Amélie, que incluye sopa de cebolla, buey bourguignon y la famosa crème brulée.
En resumen, si quiere revivir escenas de una película de culto o simplemente disfrutar de una buena comida de bistró, ¡diríjase al Café des Deux Moulins!
📍Localización: Café des Deux Moulins – 15, rue Lepic, 75018

