A unas horas en tren de la capital, del 23 al 26 de julio de 2026, el Delta Festival se perfila como la escapada ideal para desconectar sin ir muy lejos. Durante unos días, las playas marsellesas del Prado se convierten en un inmenso festival al aire libre, donde se pasa de los conciertos a los baños, de las puestas de sol a las noches electrónicas.
Una programación ecléctica para pasar de un escenario a otro sin aburrirse nunca

Con más de 200 artistas y 6 escenarios, el Delta Festival apuesta por una programación amplia, pensada para acompañarte en cada momento del fin de semana. Durante el día, te paseas entre las sesiones, y al caer la noche, los escenarios suben de intensidad.
Entre los artistas que se esperan, Benny Benassi es una figura imprescindible, mientras que Kungs aporta ese toque unificador que siempre funciona en los festivales. En cuanto al techno, Lilly Palmer y Adam Beyer encarnan una escena actual con mucho seguimiento, complementada por figuras como Cerrone.
Este año, el viaje también pasa por Brasil: cada día, dos horas de «Festa do Brasil» marcan el ritmo del festival, entre demostraciones de batucada, artistas brasileños y desfiles inspirados en el Carnaval de Río. Un ambiente soleado que encaja de forma natural con el espíritu playero del evento.
Una experiencia inmersiva entre pueblos, compromisos y espíritu festivo

Pero el Delta Festival no se reduce a su programación. En el recinto, varios pueblos temáticos invitan a prolongar la experiencia, cada uno con su propio ambiente y sus actividades.
Así, pasas de un espacio festivo a zonas más tranquilas o comprometidas con el Mundo de las posibilidades, que destaca iniciativas inspiradoras y proyectos orientados al futuro. Una forma de darle otra dimensión al fin de semana, entre dos conciertos.
Siguiendo esta lógica de inmersión, el festival también apuesta por un elemento que lo cambia todo: el disfraz. Considerado el mayor festival de disfraces de Francia, ofrece puestos de disfraces, maquillaje y una auténtica libertad de estilo. El resultado: el público se convierte en parte integrante del espectáculo y, para rematar, ¡una elección diaria del mejor disfraz marca el ritmo de las jornadas!