Cuando vuelven los días bonitos, el bosque de Fontainebleau se convierte rápidamente en uno de los grandes refugios de los habitantes de Île-de-France. Y entre los numerosos senderos del macizo, el de las Gargantas de Franchard es uno de los más agradables para una excursión fácil sin alejarse mucho de París. A unos 50 kilómetros de la capital, este pequeño circuito de 2,5 kilómetros recorre algunos de los paisajes más típicos de Fontainebleau, entre formaciones rocosas, arena, pinos y grandes robles.
Probablemente la ruta de senderismo más exótica de Île-de-France
El recorrido empieza cerca de la antigua ermita de Franchard, que lleva en medio del bosque desde la Edad Media. Antiguamente vivían allí unos monjes alejados del mundo, mucho antes de que el lugar se convirtiera en un sitio muy popular para pasear. Hoy en día, el lugar sigue conservando un aire bastante tranquilo, sobre todo entre semana o a primera hora de la mañana.

A lo largo del sendero, las rocas aparecen entre los árboles, los relieves se hacen más marcados y algunos tramos casi dan la impresión de estar caminando por un paisaje distinto al de Île-de-France. Fontainebleau tiene esa particularidad bastante rara: conseguir un cambio de aires total sin alejarte más de una hora de París.
Entre las curiosidades del recorrido, destacan la Roche qui pleure(la Roca que llora), conocida por las gotas de agua que resbalan por su pared después de la lluvia, o el Œil des Nations(el Ojo de las Naciones), un monumento instalado en el bosque en homenaje a la protección de la naturaleza.
El sendero alterna entre tramos sombreados, claros más abiertos y miradores sobre los relieves rocosos. En primavera, la vegetación renace rápidamente y la luz atraviesa los pinos de forma bastante espectacular al final del día.

En cuanto a la accesibilidad, la ruta no presenta grandes dificultades y es apta para la mayoría de los senderistas, incluso para una salida en familia. Si te lo tomas con calma, el recorrido se hace en aproximadamente 1 h 30 min.
Fácilmente accesible desde París en coche o pasando por Fontainebleau y unos minutos más de carretera, este paseo sigue siendo una apuesta segura en cuanto te apetece disfrutar de la naturaleza. Un itinerario sencillo, que te transporta a otro mundo y lo suficientemente variado como para darte la sensación de haber salido de Île-de-France durante una tarde
📍Sendero de las Gargantas de Franchard