Puede parecer una locura, pero uno de los secretos mejor guardados de París… lleva 114 años bajo nuestros pies. La Bièvre es un tesoro escondido de 35 km de longitud, parte del cual discurre, literalmente, bajo la capital. Enterrada desde 1912, bordea el Jardín de las Plantas y el Barrio Latino antes de desembocar en el Sena, a los pies de la estación de Austerlitz…
La Bièvre, el río oculto de París, enterrado desde hace más de 100 años
Puede parecer una locura, pero sí,hay un río dormido bajo París, más concretamente entre el distrito 13 y el 5. La Bièvre era antiguamente un lugar privilegiado para los tintoreros y curtidores, que se abastecían de agua para ejercer su actividad. Tanto es así que las orillas de la Bièvre se convirtieron en un auténtico motor económico de París.
Por desgracia, y como es de suponer, la calidad del agua se ha ido deteriorando con el paso de los años, sobre todo por la intensa actividad humana. Sometida ainundaciones recurrentesy a problemas de malos olores, la Bièvre se describe ahora como una cloaca.Ya noesbienvenidaen París. Así, ya en 1860, el barón Haussmann y su ingeniero Belgrand solo veían una solución:eliminar el Bièvre. En 1912, los tramos del río que atraviesan París secubrieron, sencillamente,con hormigón. El curso del río sedesvió entonceshacia las alcantarillas de la ciudad.
Hoy en día, de los 36 kilómetros de su recorrido, solo 20 km siguen activos en Île-de-France. En París, el trazado o bien ha desaparecido bajo los adoquines y las carreteras, o bien ha sido sustituido por alcantarillas. Sin embargo, todavía se puede ver al aire libre, sobre todo entre Arcueil y Gentilly.