En el distrito 17, a pocas calles de la plaza de Batignolles, Noé se ha instalado con una promesa sencilla pero ambiciosa: tomarse el tiempo para comer y beber bien. Aquí, os sentáis a la mesa sin mirar la hora, impulsados por una cocina cuidada y una pasión por el vino que estructura todo el proyecto. Una nueva mesa gourmet y elegante para descubrir en el oeste de París.
En el corazón del distrito 17, un restaurante gourmet con 1500 referencias de vino
Detrás de Noé se encuentra un dúo padre-hija, Mélina y Laurent Polito. Juntos, han imaginado un lugar acogedor, concebido como un punto de encuentro entre la gastronomía y la enología. El nombre del restaurante no es casual: Noé, figura fundadora de la viña, encarna ese deseo de transmisión y de compartir en torno al vino. En cuanto a la decoración, la madera, el cuero, la piedra y los tonos naturales componen un salón elegante y acogedor. La gran barra central invita al intercambio y la cocina abierta nos permite echar un vistazo a lo que nos espera en el plato.
El corazón de Noé también se encuentra en el sótano. Una bodega abovedada de piedra alberga una impresionante selección de 1500 referencias, conservadas en una bodega acristalada hecha a medida. La selección está dirigida por el sumiller Thibault Jaffre, que ha elaborado una carta que combina grandes denominaciones, bodegas reconocidas y viticultores más confidenciales.
En la cocina, el lanzamiento corre a cargo del chef Benjamin Arnaboldi, antiguo brazo derecho de Adrien Cachot en Vaisseau, acompañado por la subchef Den Mi Kim. El dúo defiende una cocina francesa técnica y gourmet, con especial atención a los productos del mar y a las cocciones.
En el menú, las vieiras salteadas, el gravlax de ternera y el paté en croûte marcan la pauta al inicio de la comida. También se pueden compartir sin moderación pequeños platos como croquetas de tapioca, huesos con tuétano y navajas al pistón. Una buena introducción, que puede continuar con un lomo de cordero asado, un salmonete o un buen trozo de merluza servido con crema de ajo y brócoli. Cabe destacar que hay opciones vegetarianas disponibles bajo petición.
Solo queda terminar este festín con un toque dulce: el Mont Blanc al estilo Noé, la tarta Tatin de manzanas prensadas y el fondant de chocolate son algunas de las deliciosas opciones para hacerlo.
Con su cocina magistral, su espectacular bodega y su ambiente acogedor, Noé se impone como un nuevo restaurante imprescindible del distrito 17. Cabe destacar que a la hora del almuerzo se ofrece un menú de entrante, plato principal y postre por menos de 40 €, lo que hace que la experiencia sea accesible.
📍Noé – 34, rue Legendre, 75017
📆 Abierto de martes a sábado, de 12:00 a 14:30 y de 19:00 a 22:30, solo por la noche los sábados.

