Cuando vuelven los días bonitos, las fincas de recolección libre recuperan rápidamente a sus habituales. Entre las más conocidas de Île-de-France, la Cueillette de Torfou, en Essonne, atrae cada año a miles de visitantes. El principio es sencillo: coges una cesta, te vas al campo y recoges tú mismo las frutas, verduras o flores que haya según la temporada.
En la entrada, un cartel indica los productos de temporada, las parcelas abiertas y las normas de recolección. Después, cada uno avanza a su ritmo entre las hileras de tomates, judías, calabacines o lechugas. Dependiendo de la época, también puedes llevarte fresas, frambuesas, manzanas, peras, calabazas o incluso ramos de flores para que los compongas tú mismo.
Como las cosechas cambian cada semana, ninguna visita es igual a la anterior. En primavera, las fresas son las estrellas de los campos. El verano da paso a los tomates, las berenjenas y los calabacines, antes de que el otoño traiga de vuelta las manzanas, las calabazas y los puerros.
Una salida diferente a los paseos de siempre

En resumen, la Cueillette de Torfou es una idea genial para una excursión de un día. Mucha gente viene en familia durante unas horas, con la cesta en la mano, antes de volver a casa a cocinar los productos que han recogido ese mismo día. Caminas, recoges, intercambias algunos consejos con el personal de allí y luego pasas por caja con tu cosecha.
Y, además de dar un paseito, también sale a cuenta. Las frutas y verduras se venden al peso, sin intermediarios, a precios que suelen ser más interesantes que los de productos similares en las tiendas, sobre todo en plena temporada.
A menos de una hora de París, la Cueillette de Torfou te ofrece una auténtica escapada al campo. ¡Una excursión sencilla y deliciosa que se sale de lo habitual!
📍Lugar: Cueillette de Torfou – D99 entre Torfou y Lardy