¡Este verano no se puede decir que nos falte calor!Así que, para escapar de las grandes olas de calor que se avecinan, algunos se decantarán por los parques y los jardines. ¡Y los más afortunados podrán incluso ir un poco más lejos! Si ese es tu caso, te recomendamos que amplíes tu exploración un poco más, hacia Piriac-sur-Mer. ¡Una ciudad costera con mucho encanto, aún poco conocida, perfecta para desconectar!
Un pueblo con encanto a orillas del mar, cerca de París
Piriac-sur-Mer es un poco como la postal con la que todo el mundo sueña. Encantadoras casas de granito, rodeadas de hortensias, un puerto típico, senderos costeros con un toque romántico… y, sobre todo, una inmensa playa de arena blanca. Lejos de las multitudes y de los turistas, este encantador pueblecito te hará desconectar por completo.

Con sus paisajes que parecen sacados de un cuadro, este pueblo con encanto escondido entre las rocas siempre ha sido refugio de artistas: desde Émile Zola hasta Flaubert, pasando por Daudet. Hay que decir que Piriac-sur-Mer se transformó hacia 1850, convirtiéndose en una localidad costera muy popular, al igual que Mers-les-Bains. Gracias al tren, la localidad ha ido ganando cada vez más popularidad entre los aficionados a la navegación que vienen adisfrutar de su playa y de su entorno encantador y bien conservado.

Si te gustan los paseos y las excursiones, ¡sin duda hay mucho que hacer! El sendero costero, de 10 km de longitud, te lleva por calas y playas antes de llegar a la punta del Castelli.
Un magnífico paseo, entre la tierra y el mar, donde la brisa marina acariciará tu nariz y tus ojos quedarán deslumbrados. ¡Una invitación a dar un paseo sin prisas, lejos de las multitudes, que te puedes regalar este verano!