Cuando pensamos en los alrededores de Fontainebleau, lo primero que nos viene a la mente suelen ser los caos rocosos o los senderos forestales. Sin embargo, a solo unos minutos de Moret-sur-Loing, el paisaje cambia por completo. Aquí ya no hay rocas ni pinos hasta donde alcanza la vista: dan paso a estanques, cañaverales y marismas. Bienvenido a la Plaine de Sorques, uno de los espacios naturales más sorprendentes de Seine-et-Marne.
Situada entre Montigny-sur-Loing y Moret-Loing-et-Orvanne, esta reserva natural une el Loing con el bosque de Fontainebleau. El lugar se extiende a lo largo de más de cien hectáreas y ofrece paisajes muy variados: lagos, bosques, praderas húmedas y riberas se suceden a lo largo del recorrido.
Quizás lo más sorprendente sea su historia. La Plaine de Sorques no siempre ha tenido este aspecto. Explotada durante mucho tiempo por sus graveras y canteras de arena, fue dando paso poco a poco a humedales que luego fueron recolonizados por la naturaleza. El resultado: con el paso de los años se ha desarrollado un ecosistema especialmente rico.
Hoy en día, el lugar está clasificado como Espacio Natural Sensible y alberga una biodiversidad extraordinaria. Aves migratorias, anfibios, libélulas, reptiles o incluso ciervos rojos frecuentan regularmente el lugar. Además, varios miradores te permiten observar discretamente la fauna sin perturbar el entorno.

Para el paseo, hay dos opciones. Un pequeño circuito de aproximadamente 1 kilómetro te permite llegar rápidamente a un observatorio ornitológico. Para una auténtica escapada, el gran circuito de 5 kilómetros atraviesa las riberas del Loing antes de llegar a los límites del bosque de Fontainebleau. Calcula unas dos horas para recorrerlo tranquilamente.
A solo una hora más o menos de París, la Plaine de Sorques sigue estando en gran medida a la sombra de Fontainebleau. Una buena noticia para quienes buscan precisamente un rincón más tranquilo para pasear junto al agua sin salir de Île-de-France.
📍Plaine de Sorques