No podía faltar la noticia: a partir de ahora, se podrá nadar en el Sena. Es una novedad que, reconozcámoslo, no es del gusto de todos. A pesar de los grandes esfuerzos por limpiarlo, muchos parisinos temen lo que puedan encontrarse… Así que le proponemos el mejor compromiso: bañarse en una piscina con vistas al Sena. Pero no una piscina cualquiera: la piscina con vistas más bonita de París.
Una piscina con vistas al Sena
Esta sublime piscina a orillas del Sena se convertirá en su favorita del verano. La piscina Joséphine Baker ofrece una vista impresionante del río, sin necesidad de bañarse en él. Con sus 25 metros de longitud y sus cuatro carriles, ¡podrá nadar varios largos!

Creada en 2006 con motivo de la creación de Paris-Plage, esta piscina-peniche es una de las más populares de la capital. Llueva o haga sol, la piscina puede hacer frente a cualquier situación: su gran techo acristalado diseñado por Robert de Busni puede abrirse o cerrarse, permitiéndole escapar de los elementos.
Después de un buen chapuzón, le recomendamos calentarse en el acogedor solárium de 500 m². A tener en cuenta: la piscina es una de las pocas abiertas hasta tarde para los noctámbulos, ¡cierra todas las noches de la semana a las 21.30! Ideal para refrescarse antes de acostarse.

Abierta todos los días de lunes a domingo, no es necesario reservar hora para disfrutarla. Una bonita piscina con vistas al Sena para probar este verano.
💶 Precio: entre 2 y 3,50 euros al día