Si hay un lugar que visitar en París, es éste. ¿Quién no ha soñado alguna vez con encontrarse cara a cara con los grandes iconos de nuestro tiempo, desde Kylian Mbappé hasta Maitre Gims o Johnny Hallyday? En este espacio atemporal, ese sueño se hace (casi) realidad: cada estatua de cera parece dar vida a estas figuras legendarias, hasta el punto de difuminar la línea que separa la ilusión de la verdad.
Y eso no es todo: el Museo Grevin también cautiva por el esplendor de su arquitectura de la Belle Époque, con sus dorados, sus escaleras de mármol y su suntuosa decoración, que por sí solos constituyen una visita inolvidable.
¿Cuál es la historia del museo Grévin?
El Museo Grévin es mucho más que un espacio de exposición: este lugar emblemático de París mezcla ilusión, magia e historia como ningún otro. Fundado en 1882, debe su nombre a Alfred Grévin, caricaturista y figurinista teatral, que tuvo la audaz idea de dar vida a la actualidad y a los grandes personajes de su época a través de estatuas de cera. El objetivo era claro: permitir a todo el mundo codearse con las personalidades que hacían girar el mundo, como si estuvieran realmente cerca.
¿Qué hay que ver en el museo Grévin?
La experiencia no se limita a las estatuas: el museo alberga también el espléndido Teatro Grévin, una joya arquitectónica de estilo italiano declarada monumento histórico, cuyo dorado y cúpula pintada la convierten en una obra de arte en sí misma. El teatro acoge regularmente eventos especiales, e incluso es el escenario de los conciertos íntimos a la luz de las velas.
¿Dónde está el museo Grévin y cómo llegar?
El Museo Grévin se encuentra en el distrito 9 de París, en el número 10 del bulevar Montmartre.
Es fácilmente accesible en metro, ya que las estaciones Grands Boulevards y Richelieu-Drouot de las líneas 8 y 9 se encuentran cerca. También hay varias líneas de autobús que pasan por el barrio, al que se puede llegar a pie desde lugares emblemáticos como la Ópera Garnier.
¿Cuánto dura una visita al museo Grévin?
Por término medio, una visita al museo Grévin dura entre una hora y media y dos horas, tiempo suficiente para explorar las distintas salas, admirar las estatuas y disfrutar de las exposiciones inmersivas. Pero todo depende de cuántas fotos quiera hacer… ¡sobre todo cuando George Clooney le espera en la esquina de una sala!
¿Cuál es el mejor momento para visitar el Museo Grévin?
El mejor momento para visitar el museo suele ser por la mañana o al final del día, cuando hay menos gente y es más agradable pasear por las salas con tranquilidad. Como es lógico, los fines de semana y las vacaciones escolares suelen ser los momentos de mayor afluencia, por lo que conviene evitarlos en la medida de lo posible.
Qué hacer después del museo Grévin
Una vez terminada la visita, ¿qué hacer? La ubicación del museo es ideal: después de la visita, puede pasear por los pasajes cubiertos vecinos como el Passage Jouffroy o el Passage Verdeau, comer algo en una brasserie de los Grands Boulevards o dar una vuelta por los grandes almacenes del Boulevard Haussmann.

Otros lugares que descubrir en la zona
Más allá del Museo Grévin, París tiene mucho que ofrecer: un paseo por las orillas del Sena, una pausa en una terraza viendo el ballet parisino o maravillarse ante sus monumentos intemporales. La capital combina cultura, encanto y arte de vivir como ninguna otra ciudad del mundo.
Y para prolongar la experiencia, descubra otros lugares Candlelight en París, donde la magia de los conciertos a la luz de las velas ilumina una variedad de escenarios excepcionales.
