¿Qué tienen en común Issy-les-Moulineaux, Favières y Rueil-Malmaison? Pues bien, estas tres ciudades de la región parisina esconden cada una un tesoro con aroma oriental. De hecho, los jardines japoneses son cada vez más populares en Île-de-France, pero sin duda Colombes se lleva la palma por ser el más idílico.
El jardín japonés más exótico de Île-de-France
A pocas calles del centro de Colombes, la plaza Médéric reserva una sorpresa que no se sospecha al pasar por delante de sus rejas. En este espacio verde se esconde un lugar bastante singular: un jardín japonés que transforma el paseo en una auténtica escapada exótica.

El lugar fue completamente remodelado en 2017 tras varios meses de obras, a petición de los vecinos del barrio, que deseaban una plaza más acogedora y agradable. El proyecto tomó la forma de un jardín inspirado en la estética japonesa, con una composición vegetal y paisajística pensada para crear un ambiente tranquilo y relajante.
En unos 3800 metros cuadrados, el jardín reúne varios elementos típicos. Un pequeño río atraviesa el espacio, salpicado de puentes y piedras cuidadosamente dispuestas. Alrededor del agua se encuentran diferentes especies vegetales características: bambúes, arces, azaleas, rododendros o magnolias. Los árboles a veces se podan al estilo niwakis, esas formas vegetales esculpidas que se encuentran a menudo en los jardines japoneses tradicionales.
Repartidas por el parque, las pagodas rojas y doradas llaman la atención, mientras que las linternas japonesas bordean algunos senderos. El puente rojo que cruza el curso de agua es sin duda uno de los elementos más fotografiados del parque. La plaza también ha sido concebida como un espacio de vida para los habitantes del barrio. Se han habilitado varias zonas de juegos para los niños, así como espacios de descanso y senderos que invitan a pasear. Algunas estructuras cubiertas recuerdan incluso la arquitectura de los templos japoneses.

A lo largo de las estaciones, el ambiente del jardín cambia por completo. En primavera y verano, las plantas crecen y la plaza se vuelve especialmente verde. El otoño también ofrece un bonito espectáculo con los famosos colores de los arces.
Discreta y relativamente poco conocida fuera del municipio, la plaza Médéric sigue siendo hoy en día uno de los rincones más exóticos de la región de Île-de-France. Para dar un paseo tranquilo o hacer una pausa en plena naturaleza, este pequeño jardín japonés demuestra que es posible viajar lejos… ¡sin salir de Île-de-France!
📍Square Médéric – Avenue de Chatou, Colombes