Accesible en 4 horas de tren desde París, este mítico viaje a través de los más bellos panoramas suizos es algo que hay que hacer al menos una vez en la vida. Dividida en 8 mágicas etapas, esta pintoresca ruta serpentea a través de impresionantes paisajes alpinos. Entre estaciones de esquí emblemáticas, picos rocosos y lagos cristalinos, es una de las escapadas más espectaculares que puede hacer en Europa.
Un viaje en tren mítico y mágico
Esta ruta, ideada por los ferrocarriles suizos, une las regiones más bellas del país en un único itinerario continuo, accesible de abril a octubre. No hay un punto de partida fijo ni una dirección obligatoria: cada uno puede componer su propio viaje, subiendo y bajando del tren a su antojo. El principio es simple, pero único: descubrir Suiza a través de sus líneas ferroviarias más espectaculares.

La ruta completa se extiende a lo largo de unos 1.280 km y enlaza ocho etapas consideradas imprescindibles: Zúrich, Lucerna, Interlaken, Montreux, Zermatt, Saint-Moritz, Lugano y Saint-Gall. Cada etapa ofrece un paisaje impresionante, desde los lagos turquesas de la Suiza central hasta las cumbres alpinas y los verdes valles del Tesino.
Algunos de los puntos culminantes del Grand Train Tour se han convertido en iconos. El GoldenPass Express, por ejemplo, va de Montreux a Interlaken a través de un paisaje ondulado antes de descender a los lagos. Durante esta etapa, puede hacer una excursión a Jungfraujoch, la estación más alta de Europa, a 3.454 metros sobre el nivel del mar. El Glacier Express, a menudo descrito como el «tren más lento del mundo», une Zermatt con Saint-Moritz en un trayecto de ocho horas que recorre una sucesión de viaductos, gargantas espectaculares y pueblos de postal. Por último, el Bernina Express atraviesa los Alpes a más de 2.200 metros de altitud, antes de descender a Italia en un entorno casi mediterráneo.

Algunas etapas de la ruta invitan a prolongar la estancia. En Montreux, puede seguir el lago Lemán hasta el castillo de Chillon. En Zermatt, es casi imposible perderse el Matterhorn, que se eleva sobre el pueblo. En Saint-Moritz, el paisaje nevado parece sacado de una película. Y en Lugano, las palmeras y las fachadas de colores ofrecen un contraste realmente desorientador. Tanto si elige una como varias etapas, la experiencia sigue siendo accesible: cada tramo puede completarse en unas pocas horas, lo que le permite alternar los días en el tren con las visitas a la zona.
En definitiva, el Gran Recorrido en Tren por Suiza destaca como uno de los itinerarios más brillantes de Europa: un viaje cómodo y sin estrés que combina naturaleza, cultura, gastronomía y panoramas excepcionales. Una aventura perfecta para quienes buscan escapar del bullicio de París.
📍Gran Recorrido en Tren por Suiza
📆 De abril a octubre – Salida recomendada entre junio y octubre