Cada año, con motivo de la Epifanía, el Palacio del Elíseo celebra una fuerte tradición gastronómica: la galette des rois presidencial. Es un símbolo de convivencia y saber hacer tradicional, ¡pero es diferente de la que se come en casa! Aquí le explicamos cómo hacerse con una.
La galette presidencial, ¡para degustar en casa!
La galette des rois presidencial es una tradición en el Palacio del Elíseo desde 1975, cuando se compartió la primera galette en presencia de Valéry Giscard-d’Éstaing y sus invitados para celebrar la Epifanía. Desde entonces, y año tras año, el actual Presidente recibe a panaderos, pasteleros e invitados para celebrar este momento simbólico.
A diferencia de la galette tradicional, la versión del Elíseo no incluye un haba ni una corona, en referencia al hecho de que Francia es una república desde la Revolución Francesa y no tiene rey. Así pues, los participantes no son «coronados», sino que comparten el momento en un espíritu de convivencia y reflexión compartida sobre la artesanía y los valores republicanos.
La receta en sí suele ser una tarta frangipane de 1m20, pensada para alimentar a un gran número de invitados. Durante la degustación anual, el Jefe del Estado y su séquito aprovechan la ocasión para poner de relieve el trabajo de los panaderos y pasteleros artesanos, promover las tradiciones culinarias francesas y fomentar las vocaciones en estos oficios.
Si no puede hacerse con una versión gigante de la galette presidencial, diríjase al distrito 15 y al Moulin de la Croix-Nivert. Por quinta vez, este establecimiento y su chef Jean-Yves Bouiller han sido elegidos para hacer el centro de esta tradición. La casa propone una «versión familiar» de la galette, basada en el mismo hojaldre casero y el mismo relleno de frangipane que se sirve al paladar, pero esta vez ¡con una judía integrada! ¡Depende de usted!
📍Moulin de la Croix-Nivert – 39 rue de la Croix-Nivert, 75015
