Nuestro recorrido comienza en el número 24, donde se encuentra la 193 Gallery. El espacio impresiona inmediatamente por su luz y sus volúmenes. Actualmente acoge la exposición The Mystical Point of View de Rob Tucker (hasta el 18 de abril), en la que el artista neozelandés superpone acrílico y barras de óleo antes de sellar sus obras bajo una resina epoxi. El resultado: paisajes de colores profundos, casi líquidos, que atraen irresistiblemente la mirada. En otra sala, descubrirás los lienzos oníricos del artista indio Pavan Kavitkar. La galería es sorprendentemente amplia, ya que se extiende por varias salas e incluso por una planta superior.

A pocos pasos, en el número 21 de la rue Béranger, la Ben Arpéa Galerie ofrece una experiencia totalmente inmersiva. El artista ha transformado todo el espacio en un lienzo, pintando directamente sobre las paredes. Entras literalmente en su universo hipergráfico, donde incluso el mobiliario forma parte de la instalación. Un enfoque lúdico y atrevido que rompe con el formato tradicional de la exposición.
Continuando por la calle, que lleva el nombre del poeta del siglo XIX Pierre-Jean de Béranger, encontrarás la DS Galerie en el número 15. Pierre Dumaire presenta allí su exposición L’heure Fauve (hasta el 28 de marzo). Su particularidad es pintar sobre seda, una técnica que confiere a sus obras una increíble suavidad y fluidez. Los colores se mezclan con una delicadeza que da un magnífico tono pastel a sus escenas intimistas.
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Justo enfrente, en el número 13, se encuentra Brémond Capela. Para acceder a ella, hay que empujar una pesada puerta de edificio, atravesar un patio empedrado y tocar un timbre. Entonces se abre una puerta que da paso a un espectacular espacio expositivo bajo una inmensa cristalera . El ambiente es tranquilo y la programación cambia cada seis semanas, lo que garantiza nuevos descubrimientos en cada visita.
Para nuestra última parada, hagamos un pequeño desvío hasta el número 8 de la rue Charles-François Dupuis. La Galerie Estace presenta una colección de importantes artistas contemporáneos. Durante nuestra visita, destacó especialmente la obra de Stephen Peirce en la exposición colectiva Masterpieces (part I)(hasta el 12 de febrero). Sus pinturas poseen un realismo sorprendente, casi fotográfico. La arquitectura del edificio, con su escalera de caracol y su bodega abovedada de piedra, también merece una visita.
¿Por qué entrar?
Este paseo demuestra que el arte en París está en todas partes, a menudo donde menos lo esperas. Estas galerías ofrecen una formidable alternativa a los museos abarrotados. La entrada suele ser gratuita y la acogida es mucho más personal. Tienes tiempo para observar las obras, empaparte del ambiente y disfrutar de un momento de tranquilidad lejos de las multitudes.

Así que, la próxima vez que pasees por la ciudad, sé curioso. Abre esas puertas, incluso las que puedan parecer intimidantes. Los galeristas son apasionados y les encanta hablar de los artistas a los que representan.