Cuando te apetece disfrutar de la naturaleza sin irte muy lejos, el Vexin suele ser la opción más obvia. Situado al noroeste de París, este territorio, declarado parque natural regional, reúne cerca de 100 municipios y más de 1000 kilómetros de senderos señalizados, lo que lo convierte en una de las zonas de senderismo más ricas de Île-de-France. Y entre las rutas accesibles, un circuito de unos quince kilómetros te permite descubrir buena parte de este paisaje rural en un solo día.
Una excursión que te transporta a otro mundo a un paso de París
La salida suele ser desde la estación de Chaponval, a la que se llega fácilmente desde París. Desde los primeros metros, los edificios dan paso a caminos de tierra, los ruidos urbanos desaparecen y el paseo se desarrolla a un ritmo tranquilo. El recorrido sigue en parte las orillas del Oise antes de llegar a senderos más abiertos, entre campos de cultivo y pequeños bosques.

A medida que avanzas, ves por qué el Vexin es conocido por sus grandes mesetas agrícolas, pero también por sus valles y sus ríos discretos. Esta diversidad da la sensación de cambiar de paisaje constantemente sin alejarte nunca realmente de París. El camino también se cruza con variasrutas de gran recorrido, como el GR1, que rodea la región de Île-de-France y atraviesa parte del territorio.
Uno de los puntos fuertes de este paseo es el recorrido por pueblos emblemáticos. Avres-sur-Oise, en particular, suele dejar huella. Este pueblo, vinculado a Vincent van Gogh, conserva aún hoy un ambiente artístico y tranquilo. Más adelante, municipios como Nesles-la-Vallée o La Nazé salpican el recorrido con sus casas antiguas y sus pequeñas iglesias.

En cuanto al patrimonio, a lo largo de la ruta se pasa por edificios históricos como iglesias rurales, castillos o incluso la Auberge Ravoux, que se hizo famosa gracias al pintor holandés. Estas paradas dan vida a la caminata y permiten alternar entre naturaleza y descubrimiento cultural. El Vexin sigue siendo, por otra parte, un territorio profundamente marcado por su historia agrícola y sus antiguas vías de comunicación, algunas de las cuales se remontan a la época romana.
En cuanto a la parte práctica, el recorrido tiene una longitud de unos 17 kilómetros, con una duración media de 4 horas y media de marcha. El desnivel es moderado, lo que hace que la ruta sea accesible para la mayoría de los senderistas. No obstante, hay que llevar buen calzado y algo para hidratarse, sobre todo en los días soleados.
La primavera es sin duda uno de los mejores momentos para descubrir esta ruta. Los campos se vuelven verdes, los árboles se cubren de hojas y la luz resalta los relieves del Vexin. El otoño también ofrece una bonita alternativa, con colores más cálidos y un ambiente más tranquilo.
Esta ruta es de esas que te permiten desconectar rápidamente sin necesidad de una organización complicada. Accesible en tren, variada y salpicada de pueblos, resume bastante bien lo mejor que ofrece la región parisina.
📍 Ruta de senderismo por el Vexin – Salida desde la estación de Chaponval –Itinerario completo aquí