Cada verano, Île-de-France revela una faceta más discreta de su territorio. Lejos de las rutas turísticas habituales, «Jardines abiertos» reúne más de 200 jardines, parques y fincas que invitan a los visitantes a explorar la región desde una nueva perspectiva. En esta 10.ª edición, del 27 de junio al 30 de agosto, el evento reafirma su objetivo: poner de relieve la riqueza y la diversidad de los espacios verdes de Île-de-France a través de una programación cultural accesible para todos.
Otra forma de ver el territorio de Île-de-France

Cuando piensas en Île-de-France, lo primero que te viene a la mente suelen ser los grandes monumentos y el bullicio parisino. Sin embargo, la región también esconde un patrimonio natural extraordinario. Y, al contrario de lo que se suele creer, está compuesta en un 75 % por espacios naturales, agrícolas y forestales.
A través de esta programación de verano, más de 200 jardines, parques y fincas invitan a los visitantes a explorar otra faceta del territorio. Desde jardines históricos hasta grandes fincas ajardinadas, pasando por lugares patrimoniales a veces poco conocidos, el evento ofrece muchas oportunidades para escapar de la ciudad durante un día o una tarde.
Entre las visitas imprescindibles de esta edición, el dominio regional de Villarceaux te cautivará por la extensión de sus espacios verdes y la riqueza de su patrimonio. Por su parte, la Maison Cocteau, más íntima, te permite descubrir el universo del poeta y artista en un entorno cargado de historia. Una bonita forma de (re)descubrir los numerosos tesoros que esconde Île-de-France, a menudo a solo unos kilómetros de París.
Una programación cultural en el corazón de los jardines

Más allá de descubrir los lugares, los visitantes podrán disfrutar durante todo el verano de una programación cultural pensada para todos los públicos. Conciertos, exposiciones, visitas guiadas, talleres y encuentros marcarán el ritmo de la temporada y darán vida a estos espacios naturales.
Este año, varios jardines acogerán además instalaciones artísticas que se expondrán durante todo el evento. Integradas directamente en los paisajes, ofrecerán un diálogo entre la creación contemporánea y el entorno natural, lo que permitirá a los visitantes prolongar la experiencia a lo largo del verano, mucho más allá de las actividades puntuales que se proponen en los distintos emplazamientos.
Con esta décima edición, el evento se consolida como una cita veraniega imprescindible en Île-de-France, invitando a vecinos y visitantes a (re)descubrir los numerosos tesoros paisajísticos de la región a través de un enfoque que aúna patrimonio, cultura y accesibilidad.