Si te apetece cambiar de aires sin tener que irte necesariamente al otro lado del mundo, hay algunos destinos que cumplen todos los requisitos para una escapada que te haga sentir en otro mundo. ¿Y si te dijéramos que en Alemania, en pleno corazón de Baviera, se esconde una ciudad medieval tan bien conservada que da la impresión de haber atravesado los siglos sin moverse de su sitio? Con sus murallas, sus torres, sus fachadas en tonos pastel y sus callejuelas empedradas, Rothenburg ob der Tauber es uno de esos lugares espectaculares y poco conocidos que nos encanta recomendar.
Casas con entramado de madera, letreros de hierro forjado, tejados rojos, fuentes antiguas y pasajes abovedados… En Rothenburg, cada calle parece haber sido diseñada para servir de escenario a una película. La ciudad domina el valle del Tauber y se erige como una de las paradas más famosas de la Ruta Romántica, esa ruta turística que recorre varias joyas de Baviera.
Rothenburg ob der Tauber, un escenario medieval en el corazón de Baviera

Rodeado por casi cuatro kilómetros de murallas, el casco antiguo se descubre como un decorado a tamaño real. Todavía puedes recorrer parte del camino de ronda, pasar por debajo de las antiguas torres de vigilancia y contemplar desde lo alto los tejados apiñados unos contra otros. Este paseo le da enseguida otra dimensión a la visita: Rothenburg no solo tiene unas cuantas calles bonitas, sino que ha conservado la auténtica silueta de una ciudad medieval.
El lugar más fotografiado es, sin duda, el Plönlein, ese pequeño cruce que se ha convertido en la imagen emblemática de la ciudad. Una casa con entramado de madera ligeramente inclinada, dos calles que se separan, una fuente y dos torres al fondo. Es uno de los escenarios más famosos de Alemania, el que aparece en las postales, las guías de viaje y los perfiles de Instagram de los viajeros.
Pero el encanto de Rothenburg no se limita solo a esta vista. Al alejarte de las calles más concurridas, te encuentras con callejuelas más tranquilas, patios discretos y fachadas llenas de flores.
Una ciudad donde la Navidad parece durar todo el año

Rothenburg también tiene una particularidad bastante única: aquí, el espíritu navideño nunca desaparece del todo. La ciudad es uno de los templos alemanes de la decoración festiva, con tiendas donde puedes encontrar bolas de cristal, cascanueces, pirámides de madera, figuritas tradicionales y adornos artesanales, incluso en pleno verano.
Entre su centro medieval, sus murallas, sus casas con entramado de madera y su ambiente de cuento de hadas, Rothenburg ob der Tauber te ofrece una auténtica escapada fuera del tiempo. Una escapada ideal para los que os gustan los pueblos pintorescos y buscáis un destino a salvo del turismo de masas.
📍Lugar: Rothenburg ob der Tauber – Trenes desde la estación del Este