El mundo de la enología suele tener una imagen elitista. Para romper con esos estereotipos, el club de cata «Entre Deux Verres» organiza en París veladas abiertas a todo el mundo, sin importar el nivel de conocimientos de los participantes. El objetivo es ofrecer una alternativa sin complejos donde se viene a aprender, pero sobre todo a conocer gente y compartir un rato agradable.
Descubrir tus propios gustos
En estas quedadas, la idea no es convertir a los principiantes en expertos capaces de identificar un vino a ciegas. El enfoque es, ante todo, práctico: aprender a disfrutar de una copa y entender qué es lo que te gusta. El objetivo es que, al final del evento, los participantes puedan expresar claramente sus preferencias a la hora de pedir en un restaurante o elegir una botella por su cuenta en una tienda de vinos.
Los pasos correctos para la cata
Estas sesiones también te permiten corregir ciertos hábitos y asimilar los fundamentos de la enología. El error más común entre los principiantes es agitar el vino y olerlo enseguida. El método que se enseña recomienda primero observar el líquido, olerlo una primera vez sin agitarlo para captar el aroma inicial y, solo entonces, airearlo. Los participantes también se familiarizan con conceptos como la retro-olfacción, un fenómeno fisiológico que permite percibir los aromas de un vino directamente a través de la boca.
El nombre del club, «Entre Deux Verres», resume la filosofía de su creadora. Más allá del objeto imprescindible para la cata, evoca todo lo que ocurre entre las copas: las charlas, los encuentros y el ambiente de la velada. Por último, es un guiño a la denominación bordelesa «Entre-deux-Mers», en homenaje a los orígenes familiares de la fundadora.