Cuando pensamos en un crucero cerca de París, solemos imaginarnos el Sena. Sin embargo, al este de la capital, el Marne también esconde algunas experiencias bastante originales. Entre ellas, una propuesta que seguro que te va a encantar si te gusta el aperitivo: cruceros de degustación de cervezas y quesos, organizados a bordo del Francilien con salida desde Lagny-sur-Marne.
Catas de cervezas y quesos al ritmo del río
El principio es sencillo: durante una hora y media, el barco navega tranquilamente por el Marne mientras los participantes descubren varias cervezas locales acompañadas de quesos y productos de la tierra. Todo ello a la hora del aperitivo, a menudo justo cuando el sol empieza a ponerse sobre las orillas.
La experiencia destaca especialmente los productos de Seine-et-Marne. En el programa: tomme de Saint-Thibault, embutidos locales y una selección de cervezas artesanales servidas en forma de degustación. Algunas ediciones incluso cuentan con la participación de cerveceros que presentan los estilos de cerveza, los métodos de elaboración o incluso los maridajes propuestos a bordo.
Y hay que decir que el entorno también influye mucho. Durante la travesía, el barco recorre los paisajes de las orillas del Marne, entre vegetación, casitas y reflejos en el agua. Un ambiente bastante alejado de París, aunque nos quedemos a solo unas pocas estaciones de tren de la capital.

Estas salidas forman parte de la programación de Cap sur la Marne, un colectivo que organiza cada año varios cruceros temáticos por el río: paseos por la naturaleza, cruceros del chocolate, talleres creativos, salidas para observar la fauna y la flora o incluso sesiones de dibujo a lo largo del río.
El embarque se realiza en la parada fluvial de Marne y Gondoire, en Lagny-sur-Marne. Calcula unos 25 minutos desde París en la línea P hasta la estación de Lagny-Thorigny antes de llegar al muelle.
Una idea original para una escapada en los días soleados, entre aperitivo, navegación y aire libre… sin salir de Île-de-France.