En primavera, la RATP sorprendió a los usuarios al anunciar la creación de su propia aerolínea 100 % eléctrica. Presentado como una extensión lógica de su oferta de movilidad, el proyecto plantea conexiones directas entre París y varios destinos europeos, en aviones que funcionan íntegramente con electricidad.
Bajo el nombre de AIRATP, la nueva compañía ofrecerá vuelos desde Île-de-France, con un concepto inspirado en el transporte diario. Así, los pasajeros podrán embarcar con su abono Navigo, mientras que los aviones se concebirán como una prolongación de la red de Île-de-France. La idea que se propone sería conectar rápidamente varias capitales europeas al tiempo que se reduce la huella de carbono.

La campaña de comunicación, lanzada en el metro a través de carteles, destaca aviones silenciosos, propulsados por energía eléctrica y con un diseño que recuerda los códigos visuales de la RATP. Así, tendremos aviones con los colores de la red, con la promesa de viajes cortos y accesibles.
Siguiendo el espíritu del metro, la RATP retomará los hábitos de los usuarios, con anuncios de voz inspirados en el metro y una señalización familiar. El proyecto se inscribiría en una lógica de movilidad sostenible, presentada como el siguiente paso tras la electrificación de los autobuses y el desarrollo del tranvía.

Según los primeros datos difundidos, se barajan varios destinos europeos para el lanzamiento, con trayectos cortos pensados como prolongaciones naturales de la red de Île-de-France. Así, los pasajeros podrán llegar a diferentes capitales en pocas horas, con una experiencia diseñada para ser sencilla y accesible.
Con este proyecto, la RATP parece querer dar un nuevo paso en su visión de la movilidad, imaginando desplazamientos cada vez más fluidos entre el transporte urbano y las conexiones internacionales. Un anuncio que sin duda provocará reacciones entre los usuarios, curiosos por ver hasta dónde piensa llevar la empresa la experiencia del transporte… hasta el cielo.