A menos de una hora de París, existe un castillo renacentista que el tiempo casi ha borrado. El castillo de Anet, construido para la inolvidable Diana de Poitiers, amante del rey Enrique II, sigue revelando sus secretos a los curiosos visitantes: una capilla con vidrieras hechizantes, piedras marcadas por el amor, el poder… y la leyenda.
Diana de Poitiers y el castillo de los misterios

En su día, el castillo estaba profusamente decorado: el portal lucía el famoso relieve «Ninfa de Fontainebleau» de Cellini, mientras que el interior brillaba con apóstoles esmaltados y la estatua de Diana cazadora, hoy en el Louvre. Tres edificios rodeaban el patio de honor, pero hoy sólo quedan el ala izquierda y la capilla, que revelan una planta de cruz griega, una cúpula artesonada en trampantojo y vidrieras de Charles Lorin que difunden una luz casi irreal, como un soplo del pasado.
Castillo de Anet: vestigios, leyendas y visitas

Hoy en día, el castillo sigue siendo propiedad privada (la familia de Yturbe desde 1971), pero el ala izquierda y la capilla están abiertas a los visitantes dispuestos a descubrir sus secretos. Las visitas guiadas están disponibles del 1 de febrero al 31 de octubre de 2025 (todos los días excepto los martes, de 14:00 a 18:00) y los fines de semana de noviembre (de 14:00 a 17:00 ), con precios a partir de 11,50 euros.
Atravesar estas puertas es seguir los pasos de Diana de Poitiers, sentir los susurros de la historia y dejarse llevar por el misterio de un castillo donde el tiempo parece suspendido, entre amor, poder y leyenda.