A unas horas de París y tras un paseo por el bosque, puedes encontrar uno de los castillos más pintorescos de Francia. En lo alto de un espolón rocoso, aparecen ruinas, torres destrozadas y muros aferrados al acantilado. El castillo de Commarque no tiene nada que ver con los castillos clásicos restaurados. Aquí, todo se basa precisamente en su aspecto tosco y casi salvaje.
Una antigua fortaleza del siglo XII
Situado en el corazón del Périgord, entre Sarlat y Les Eyzies, el lugar data del siglo XII. En un principio, no era más que una simple torre de madera construida a petición de los abades de Sarlat para vigilar el valle y proteger las importantes rutas comerciales que atravesaban la región. Con el paso de los siglos, el lugar se fue ampliando hasta convertirse en un auténtico castillo medieval, con torreón, capilla y viviendas encaramadas a la roca.
El paisaje es aún más impresionante porque Commarque no es solo un castillo. Alrededor de las ruinas aún quedan vestigios de un antiguo pueblo fortificado, hoy desaparecido. Algunas casas troglodíticas y restos aún se pueden ver al pie de los acantilados, lo que le da al lugar un ambiente bastante único.
Y la historia del lugar se remonta aún más atrás. Bajo el castillo se esconde una cueva prehistórica decorada con grabados realizados hace unos 15 000 años. El lugar reúne así varias épocas superpuestas: prehistoria, Edad Media y patrimonio contemporáneo en un mismo paisaje.

Tras sufrir guerras, sucesivas ocupaciones y finalmente el abandono, Commarque acabó poco a poco sepultado por la vegetación. Hubo que esperar hasta los años 60 para que Hubert de Commarque, descendiente de la familia fundadora, emprendiera la recuperación del lugar. Desde entonces, importantes obras de consolidación han permitido devolverle la vida al sitio.
Hoy en día, la visita es casi como una exploración: subes a la torre del homenaje, atraviesas las antiguas salas abiertas al cielo y vas descubriendo poco a poco las vistas de todo el valle. Desde las alturas, el panorama sobre el bosque y los acantilados del Périgord es, por cierto, espectacular.
A unas 5 horas de París en tren o en coche, Commarque encaja perfectamente en una escapada más amplia por la Dordoña, junto con Sarlat, Les Eyzies o incluso Beynac.
📍Castillo de Commarque – Route du Château de Commarque, 24620 Les Eyzies