A orillas del lago Lemán, a pocos minutos de Montreux, una silueta llama inmediatamente la atención. El castillo de Chillon se alza directamente sobre el agua, como si estuviera suspendido entre el lago y las montañas. Con sus torres, sus murallas y su ubicación única, es uno de los lugares más impresionantes de Suiza y uno de los más visitados del país.
Un castillo medieval fuera de lo común situado sobre el agua
Después de coger el tren desde París a Ginebra, hay que contar con una hora de viaje hasta Montreux, y luego unos minutos más para llegar al castillo, ya sea a pie bordeando el lago o en autobús.
El lugar se remonta a la época medieval, con las primeras construcciones alrededor del siglo XII. El castillo servía entonces como punto estratégico para controlar la ruta entre el norte y el sur de Europa. Con el paso del tiempo, se amplió, se transformó y luego se restauró, lo que explica la diversidad de espacios que se descubren hoy en día.

La visita es libre, recorriendo las diferentes salas, los patios interiores y los estrechos pasillos. Pasas por los grandes salones de recepción, las habitaciones, pero también por las bodegas abovedadas, justo a la altura del agua.
El castillo también está vinculado a una referencia literaria. Lord Byron se inspiró en él para escribir El prisionero de Chillon, lo que contribuyó a su fama internacional. Todavía se puede ver una inscripción del poeta en los sótanos, lo que añade un poco de misterio a la visita.

Desde fuera, el camino que bordea el lago te permite tomar distancia y observar el castillo desde diferentes ángulos. Por la mañana, la luz ilumina la fachada que da a la montaña. Al final del día, el sol se pone sobre el lago y los colores se vuelven más suaves. En ambos casos, el entorno sigue siendo especialmente fotogénico.
Más allá del castillo en sí, una escapada puede prolongarse fácilmente en Montreux. El paseo junto al lago, los muelles llenos de flores y las terrazas te permiten completar el día sin prisas. Algunos incluso optan por continuar hacia los viñedos de Lavaux, declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, situados a unos minutos en tren.
Entre el lago, las montañas y la arquitectura medieval, ¡el castillo de Chillon merece por sí solo que planifiques una escapada a Suiza!
📍Castillo de Chillon – Av. de Chillon 21, 1820 Veytaux, Suiza