Cada día, miles de personas pasan por la plaza Denfert-Rochereau sin imaginar lo que hay bajo sus pies. A unos cien escalones de la superficie, un antiguo refugio de defensa pasiva sirvió de cuartel general de la Resistencia durante la Liberación de París. Tras permanecer cerrado durante mucho tiempo, ahora puedes visitar este lugar histórico de forma gratuita desde el museo que hay justo encima.
El búnker de Denfert-Rochereau, desde donde se dirigió la insurrección parisina
La palabra «búnker» se ha popularizado, pero este lugar era en realidad un refugio pensado para los servicios administrativos de la capital. Su construcción empezó en 1935, cuando las autoridades temían los bombardeos y, sobre todo, el uso de gases tóxicos. Situado en unas antiguas canteras, a 20 metros de profundidad, debía permitir a los funcionarios parisinos seguir trabajando en caso de ataque.

Su función cambió por completo en agosto de 1944: al inicio de la insurrección contra el ocupante alemán, Henri Rol-Tanguy instaló allí el cuartel general de las Fuerzas Francesas del Interior de la región parisina. Durante varios días, la información llegaba desde toda la capital antes de que las órdenes de operación se enviaran a los grupos que participaban en los combates.
La noche del 24 de agosto, Rol-Tanguy se entera de que los primeros soldados franceses han llegado al Ayuntamiento. Al día siguiente, la 2.ª División Blindada del general Leclerc entra en París y se firma la capitulación alemana.
La visita al lugar dura unos 30 minutos y va acompañada de una creación sonora. Una segunda experiencia utiliza gafas de realidad mixta para hacer reaparecer personajes y escenas relacionadas con los acontecimientos de agosto de 1944. El acceso, gratuito, se realiza desde el Museo de la Liberación de París, situado en la plaza Denfert-Rochereau, frente a las Catacumbas. ¡Te toca a ti!
Lugar: 4 Avenue du Colonel Henri Rol-Tanguy, 75014